Editorial

Editorial: Es hora de que el BCR ceda ante la Sugeval

Sus recursos para demorar la orden de capitalizar un polémico fondo inmobiliario ya excedieron lo razonable. Cumplir impactará en sus finanzas, pero reforzará el importante activo intangible que es la reputación

Banco de Costa Rica, edificio central
21/01/2025 San José. Edificio central del Banco de Costa Rica (BCR). Foto: Rafael Pacheco Granados Rafael Pacheco Granados
Banco de Costa Rica, edificio central
Cumplir de manera expedita con la orden de Sugeval afectará en lo inmediato los índices de desempeño y patrimonio del BCR. Sin embargo, no pondrá en riesgo su solvencia como banco y reforzará su reputación, un activo intangible de incalculable valor. (Rafael Pacheco Granados)

Todos los negocios tienen riesgos. Lo usual es que, mientras más especulativos y rentables sean, mayores posibilidades existirán de súbitas caídas, retrocesos y hasta quiebras, con perjuicios para sus inversionistas, que deben estar preparados para asumir las consecuencias de sus decisiones. Los fondos inmobiliarios no escapan a esta realidad. Sin embargo, tienden a ser más estables y con rendimientos moderados. Por esto, se convierten en opciones para personas con actitudes conservadoras en sus decisiones financieras.

Si adquieren inmuebles a precios de mercado, tras adecuados análisis de absorción, demanda por sus alquileres y proyecciones bien fundadas sobre plusvalías o minusvalías de sus activos, las posibilidades de grandes pérdidas y agudo impacto sobre quienes adquieren participaciones en ellos son remotas. Si a esto sumamos una razonable administración, adecuada gobernanza interna y supervisión profesional y oportuna de los entes reguladores, es razonable esperar que no sufran grandes descalabros.

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