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Ni ‘desastroso’, ‘ni repudiable’: una Sala garantista de la libertad de expresión

Los procedimientos de licitación de las concesiones de los servicios de radiodifusión sonora y televisiva convocados por este gobierno son los que se podrían calificar de ‘desastrosos’ y ‘repudiables’ en una sociedad democrática

Rodrigo Chaves y Laura Fernández, conferencia de prensa luego de Consejo de Gobierno
Este miércoles, el mandatario criticó el fallo de la Sala IV que anuló la subasta de frecuencias de radio y televisión impulsada por el gobierno, fallo que calificó de “desastroso y repudiable”. A la jerarca del Micitt, Paula Bogantes, le dijo: “A la Sala Constitucional le tenemos que obedecer, pero respetarla no". Rafael Pacheco Granados
Rodrigo Chaves y Laura Fernández, conferencia de prensa luego de Consejo de Gobierno
Este miércoles, el mandatario criticó el fallo de la Sala IV que anuló la subasta de frecuencias de radio y televisión impulsada por el gobierno, fallo que calificó de “desastroso y repudiable”. A la jerarca del Micitt, Paula Bogantes, le dijo: “A la Sala Constitucional le tenemos que obedecer, pero respetarla no". (Rafael Pacheco Granados/Rafael Pacheco Granados)

Costa Rica cuenta con uno de los tribunales constitucionales más garantistas en materia de libertad de expresión y acceso a la información pública. Su desarrollo jurisprudencial es reconocido a nivel regional por la incorporación de garantías esenciales para la protección de este derecho vital en toda sociedad democrática.

Una mayoría de sus jueces y juezas (lamentablemente, algunos se muestran temerosos o complacientes) defienden con convicción y valentía la observancia de los estándares del sistema interamericano de derechos humanos.

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