
El dolor crónico no siempre se resuelve con pastillas ni debe normalizarse. Según expertos, cuando una molestia persiste por más de tres meses, puede convertirse en una enfermedad del sistema nervioso que afecta la movilidad, el ánimo y la vida cotidiana.
Andrés Rocha, anestesiólogo y especialista en manejo intervencionista del dolor del Hospital Metropolitano y Magna Médica, explica que hoy existen opciones médicas que permiten aliviarlo sin depender exclusivamente de fármacos. Además, detalla las señales claras que indican cuándo es momento de buscar ayuda especializada.
Lo que debe saber:
- Cualquier dolor que dure más de tres meses ya no es normal y requiere evaluación.
- No todo se trata con fármacos: existen procedimientos que bloquean o modulan el dolor desde su origen.
- El movimiento es parte del tratamiento, siempre bajo guía profesional.
Cuando el dolor deja de ser una señal de alarma
En condiciones normales, el dolor funciona como una advertencia: aparece ante una lesión y desaparece cuando el cuerpo sana. Pero cuando se prolonga, deja de ser un síntoma para convertirse en la patología misma.
“Se convierte en una condición médica donde el sistema nervioso entra en un estado de hipersensibilidad. Es como si el volumen de la sensibilidad del dolor estuviera alto todo el tiempo", explica Rocha.
Las causas más frecuentes de dolor crónico en Costa Rica incluyen la artrosis, dolores de cuello, la lumbalgia, las migrañas y dolores de origen nervioso. A estos se suman cuadros complejos como la neuralgia posherpética o el dolor oncológico, que requieren abordajes especializados.
Aliviar el dolor sin depender solo de pastillas
El especialista explica que el abordaje se divide en dos: el manejo médico (basado en fármacos) y el manejo intervencionista. Este último consiste en procedimientos dirigidos específicamente a la fuente del dolor.
En ese sentido, algunos ejemplos de un manejo intervencionista son:
- Persona con atrosis de rodilla o de cadera: Se aplican terapias como la radiofrecuencia de los nervios geniculados para reducir la sensibilidad. Esto permite que el paciente inicie terapia física para recuperar la fuerza y estabilidad articular.
- Neuralgia posherpética: Frecuente en adultos mayores o pacientes con cáncer. Se busca modular los nervios mediante electrodos y procedimientos cerca de la columna para frenar el ardor intenso.
- Dolor por cáncer: En casos como el de páncreas, se realizan bloqueos nerviosos para dar estabilidad y confort al paciente.

“Son cada vez procedimientos relativamente complejos que se realizan en una sala usualmente de procedimientos, de operaciones, dependiendo del tipo de procedimiento del paciente con un anestesiólogo, pero que son totalmente ambulatorios”, agregó Rocha.
El ‘cuello de texto’ y el impacto digital
Una consulta en aumento es el llamado “cuello de texto”, asociado al uso prolongado de celulares, incluso en jóvenes.
“Tiene mucho que ver con la posición de flexión que tenemos en el cuello para estar viendo el celular. Recordemos que tenemos varias columnas: la cervical, la torácica y la lumbar, que es a la que nosotros usualmente nos referimos como la columna, pero son varias columnas. Y en toda su extensión, en todas sus secciones, puede presentar este tipo de patologías”, advierte Rocha.
En este caso, la causa suele ser muscular y postural. Las señales de alerta son:
- Dolor en el cuello tras usar el celular o la computadora.
- Presión localizada que no se irradia a los brazos.
- Molestia punzante que puede extenderse hasta los hombros.
Por eso, uno de los pilares del tratamiento es corregir la postura, hacer pausas activas y mantenerse en movimiento.
Cuándo buscar ayuda médica
Rocha recomienda consultar con un especialista cuando el dolor:
- Dura más de tres meses.
- Interfiere con el sueño o la movilidad.
- No mejora con tratamientos previos o le obliga a automedicarse constantemente.
“Muchos pacientes llegan después de haber pasado por varios especialistas y con múltiples estudios. El objetivo es ordenar el tratamiento y buscar la mejor opción para cada tipo de dolor”, explica.
Recomendaciones clave
El objetivo del tratamiento no siempre es llegar a cero dolor, sino recuperar la funcionalidad y la calidad de vida. Por eso, el especialista recomienda:
- Entender su condición: no es lo mismo un paciente que padece de un dolor por cáncer a un paciente que su dolor es por un dolor de espalda crónico. Aprender sobre el dolor empodera a la persona.
- Evitar automedicarse y buscar ayuda profesional: seguir únicamente el tratamiento del especialista.
- Moverse: aunque duela un poco, pero siempre bajo la guía de un terapeuta.
