El tramo montañoso del cerro Zurquí, sobre la ruta 32, que comunica San José con Limón, ha cerrado durante al menos 27 días en lo que llevamos del 2026.
Un recuento realizado por este diario a partir de los anuncios oficiales del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) sobre cada cierre, permitió determinar que en lo que va del año se han registrado 17 eventos por caída de material o como medida preventiva, que obligaron a suspender el paso entre el peaje y el cruce hacia Río Frío de Sarapiquí.
En algunos de esos eventos, los cierres se prolongaron durante dos o más días, mientras que en otros la ruta reabrió pocas horas después de haberse cerrado. Por ello, la cantidad de días en que la vía ha tenido alguna afectación es superior al número de eventos.
Al comparar el mismo periodo del año pasado, entre el 1.º de enero y el 23 de agosto, se evidencia que este año se registra un evento más, aunque al delimitar el número de días, la cifra del año anterior es mayor: 29 días de suspensiones frente a 27 días de este año.
Del análisis realizado, además, se pudo determinar que los cierres de 2026 han sido, en promedio, más cortos: 27 días repartidos entre 17 eventos, frente a 29 días entre 16 eventos en 2025.
Este año, el cierre más prolongado se dio entre el 6 y el 10 de febrero, cuando la vía permaneció cerrada durante casi cinco días. En agosto también se registraron múltiples sucesos entre el sábado 15 y el miércoles 19, que provocaron cierres casi a diario o con pequeños periodos de apertura.
En todo 2025, la ruta 32 registró al menos 30 periodos de cierre por emergencias y acumuló 62 días con alguna afectación. Ese dato incluye un cierre de 13 días registrado en noviembre debido a la necesidad de dinamitar una roca de gran tamaño que amenazaba con caer sobre la calzada.
De acuerdo con las estimaciones de la Cámara de Comercio Exterior y otros sectores productivos, cada día de cierre de la ruta 32 significa alrededor de $1 millón en pérdidas en turismo, exportaciones y servicios.
Más cierres preventivos
El ministro de Obras Públicas y Transportes, Efraím Zeledón, aseguró que, si bien este año podría haber una percepción de que se ha dado una mayor afectación, los cierres han obedecido en gran parte a medidas preventivas.
“Es lo que ya hemos hecho en Cambronero y lo que nos ha permitido salvar vidas, que cuando las condiciones del clima están muy adversas (...) realizamos un cierre preventivo, que no significa que necesariamente haya un derrumbe”, dijo Zeledón.
El jerarca explicó que todas las noches se envían inspectores para verificar las condiciones y, en caso de existir algún riesgo, se ordena el cierre.
Los mismos se han aplicado, normalmente, en horas de la noche y la apertura queda sujeta a la condición en la que amanece la vía al día siguiente.
De acuerdo con el jerarca, este año se han realizado intervenciones en los puntos más críticos en los kilómetros 27, 28, 31 y 39, que incluyen un muro de contención, así como obras de manejo de aguas y corta de árboles.
Además, se avanza en los procesos de licitación para construir 10 nuevos muros de contención para atender los problemas de deslizamientos entre los km 17 y 35, donde se registra la mayor cantidad de eventos de este tipo.
Mediante el Programa de Emergencia para la Reconstrucción Integral y Resiliente de Infraestructura (Proeri), el MOPT dispone de $30 millones para realizar estudios de topografía con tecnología LiDAR, que incluye evaluaciones con láser desde las partes superiores de la montaña.
Ese proceso se encuentra actualmente a la espera de la segunda fase de estudios técnicos e hidráulicos, de los cuales derivarían entre 15 y 20 contratos para soluciones hidrológicas y geotécnicas.
Zeledón adelantó que también dispondrían de $60 millones provenientes de un crédito de $300 millones otorgado por el Banco Mundial a la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), que también se invertirían en estabilización de taludes.
El ministro insistió en que estos recursos no pueden ser usados en obras nuevas, como por ejemplo los llamados “túneles falsos”, ya que el crédito es para reconstrucción y rehabilitación de obras de emergencia.
Derrumbes en tramo ampliado
Además de las afectaciones constantes en el paso montañoso de la vía a Limón, los derrumbes también han generado interrupciones parciales en el trayecto donde se ejecutó la ampliación de la vía a cargo de la empresa China Harbour Engineering Company (CHEC).
Los principales puntos de atención en ese trayecto se ubican en los km 100 y 112, en el cantón de Siquirres, donde, según el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme), desde el 2024 se había advertido de problemas de erosión y estabilidad de taludes.
El jerarca de Obras Públicas sostuvo que la empresa china ya presentó una propuesta de solución que se ejecutaría como parte de la garantía de la obra, por lo que no implicará un costo para la Administración, ni extensiones en el plazo contractual.
“Ya se había hecho una recepción de las obras; sin embargo, estamos en un periodo contractual que es el de corrección de defectos y garantía, y esas obras puntuales para atender los derrumbes en Río Hondo y Siquirres son un tema que les corresponde a ellos”, dijo.
De acuerdo con el jerarca, los problemas en ese punto se deben a que desde un inicio no se expropió suficiente terreno, lo que ocasionó que el talud quedara “muy inclinado” y por eso se ha estado deslizando constantemente.
Zeledón agregó que, debido a que el contrato a cargo de CHEC es por diseño y construcción, la empresa ahora debería ser la encargada de comprar una parte de la propiedad para “bajar” los taludes y realizar trabajos de estabilización.
