Efraím Zeledón se convirtió, el pasado viernes, en uno de los seis ministros de la pasada administración que seguirán en el cargo durante el nuevo gobierno de Laura Fernández.
Zeledón llegó a la oficina principal del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) en el último año del anterior mandato.
Ahora, asegura que la oportunidad de arrancar desde el inicio de una administración le permite tener “carta blanca” para conformar equipos y definir prioridades. Además, tendría la posibilidad de ver finalizadas varias de las obras que le tocó encaminar.
En entrevista con La Nación, el jerarca reveló cuáles serán los proyectos clave de su gestión y reconoció varios de los retos y pendientes que arrastra en el ministerio.
Asume la cartera con más de $2.000 millones para ejecutar en obras mayores y un portafolio ambicioso de planes estratégicos para hacer frente a las presas. Pero asegura que hay, al menos, cinco obras que por su impacto son consideradas las iniciativas estrella con los que encara este reinicio.
Sostuvo que se daría por satisfecho si logra sacar las ampliaciones de la carretera San José-San Ramón, la carretera Florencio del Castillo (a Cartago) y la ruta 21 (pasa frente al aeropuerto Daniel Oduber, en Liberia), así como el tren eléctrico de pasajero.
“Podría decir que en obra pública me doy por satisfecho, porque estamos invirtiendo en los puntos más críticos: el turismo de Guanacaste, Cartago y el Occidente del país, donde hay un gran desarrollo inmobiliario, habitacional, industrial, las zonas francas y además el tren que es la columna vertebral de transporte público”, agregó.
A esos cuatro planes prioritarios, se suma el que a su criterio sería uno de los principales encargos de la presidenta Laura Fernández y una de las mayores deudas históricas con la infraestructura vial del país: la carretera a San Carlos.
“De lo que he conversado con ella (Fernández) y de lo que la conozco, yo sé que San Carlos es una prioridad”, afirmó Zeledón, quien reconoció que aún no ha afinado con la mandataria esa cartera de proyectos por potenciar.
−¿Pueden estar los sancarleños tranquilos de que no van a volverse a quedar solo con un extremo de la carretera como ocurrió hace 8 años con la punta norte, ahora que se arrancó en la punta sur?
“Definitivamente para San Carlos el tramo central va a llegar, los recursos están. Ya el anterior ministro de Hacienda, don Rudolf (Lücke), y bueno, ahora don Rodrigo Chaves, que asumió como ministro de Hacienda, tiene también eso muy claro.
“Entonces, los sancarleños pueden estar seguros de que continuaremos con la punta sur y continuaremos con el tramo central y continuamos dándole mantenimiento también a la punta norte. Es el compromiso de esta administración y de este ministro”, respondió Zeledón.
El tramo central espera, desde julio del año pasado, que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) avale la adjudicación de la empresa que se haría cargo de las obras.
En este caso, solo la firma China Harbour Engineering Company (CHEC) presentó oferta y su propuesta técnica ya había recibido el visto bueno del MOPT. Sin embargo, si el banco que financia el proyecto no confirma su no objeción, el Ministerio deberá volver a licitar el proyecto o buscar recursos de otra fuente.
En el caso de la ampliación del corredor entre San José-San Ramón, el financiamiento por $770 millones otorgado por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), recibió la aprobación del anterior Congreso a inicios de abril. Si se cumplen los plazos prometidos, las obras podrían arrancar en el segundo semestre del próximo año.
No obstante, el principal riesgo en esta obra radica en las expropiaciones, pues el proyecto depende de la adquisición de más de 500 terrenos.
-¿No le preocupa que pase algo similar a lo que ocurrió en la ruta 32, donde las expropiaciones fueron el principal problema por casi 10 años?
“Pienso que hemos tomado lecciones aprendidas. Yo no tomaría como ejemplo la ruta 32, que ha sido el fracaso más grande en lo que tiene que ver con el atraso y con las expropiaciones, sino más bien punta sur, que cuando se licitó arrancó con un número muy importante de expropiaciones y con unidades funcionales de acuerdo con la disponibilidad de predios. Entonces, es un reto complicado, pero yo no no pensaría que no podamos hacerlo”, aseguró.
Proyectos menores de alto impacto
Además de las obras mencionadas, el jerarca indicó que tiene previsto ejecutar varios de los proyectos que en su momento enlistó dentro de un portafolio de preinversión y que se califican como obras de menor inversión pero alto impacto en la dinámica vehicular.
El primero de esos planes en ver la luz sería el túnel de San Pedro de Montes de Oca, el cual según dijo “está a la vuelta de la esquina” que salga el cartel de licitación.
El siguiente plan, que ya cuenta con presupuesto, es la citada ruta 21 entre Liberia al cruce de Guardia en Guanacaste. La intención es que el cartel para esa obra se publique antes del próximo 25 de julio.
Adicionalmente, su intención es ejecutar o dejar con algún grado de avance el tercer nivel de la rotonda de Guadalupe, la radial de Lindora, la radial a Heredia y, al menos, algunos tramos de la llamada “ruta del sol” (ruta nacional 160) en Guanacaste.
También pretende completar los pasos a desnivel que sustituirán las cuestionadas rotondas que el gobierno anterior construyó en la ruta 32.
“En el caso de ruta 21 estamos hablando de $100 millones y los demás son inversiones de $10 millones, $30 millones, que definitivamente ayudan a mejorar la dinámica vial de los vecinos de cada estas zonas (...). Yo los vería como proyectos que podemos realizar con presupuesto de Conavi (Consejo Nacional de Vialidad) o con financiamiento de Conavi”, agregó.
De acuerdo con el jerarca, actualmente se trabaja en los procesos de preinversión para lograr inscribir estos proyectos en el Ministerio de Planificación.
“Lo que yo quisiera en el cortísimo plazo 2026- 2027, es dejar estos proyectos inscritos en Mideplán para posteriormente, según la disponibilidad presupuestaria, ir buscando cómo ejecutarlos”, explicó.
En ese sentido, aseguró que las radiales de Heredia y Lindora estarían entre las prioridades debido a que se trata de zonas donde las vías ya presentan altísimos niveles de congestión. En el caso de Lindora, ya se cuenta con diseños y se avanza en las negociaciones de un financiamiento con el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).

Transporte público y muertes en carretera, los grandes pendientes
El transporte público y la seguridad vial son, a criterio del jerarca, los grandes pendientes de su gestión.
“El tema del transporte público es esa piedrita que yo quisiera poder sacar adelante de la mano con el ferrocarril, que es lo que sería más beneficioso para los usuarios”, sostuvo.
Según Zeledón, el tren eléctrico debe convertirse en la columna vertebral del transporte público en el área metropolitana, de ahí que entre sus intenciones está el replanteamiento completo del modelo de sectorización que lleva más de 20 años estancado.
“Viene un replanteamiento porque la sectorización de hace 20 años nunca contempló el nuevo tren eléctrico, ¿Y qué es lo que busca este replanteamiento? Nodos de integración: que el tren sea la nueva columna vertebral, pero que donde hayan estaciones de tren, tiene que haber un nodo de integración de manera que los pasajeros puedan bajarse del tren, tomar un taxi o bajarse del tren y subirse a una línea de bus que los lleve a algún otro lugar y viceversa", afirmó.
Según Zeledón, ese plan implicaría redefinir los 12 sectores en los que se había avanzado para el modelo anterior, pues la intención es que ahora el tren sea la “troncal” y todos los demás servicios se conviertan en sus alimentadores.
Sobre seguridad vial, la apuesta principal radica en el proyecto de cámaras viales para la aplicación de foto multas.
Dicho proyecto, que se gestiona mediante una iniciativa privada, vendría a solventar la carencia de oficiales de tránsito que enfrenta el MOPT y permitiría incidir en las conductas que generan mayor accidentabilidad, como lo es el exceso de velocidad.
Adicionalmente, el jerarca espera que al final de esta administración puedan llegar a los 1.000 oficiales de tránsito.
En el caso de las cámaras viales, la estimación es que estas podrían comenzar a implementarse el próximo año.
Actualmente, el país tiene la tasa de mortalidad en carretera más alta de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Además, se estima que se requiere de al menos 1.200 oficiales de tránsito, lo que significa un faltante de más de 500 respecto al recurso humano disponible en este momento.
