Infraestructura

¿Por qué los cartagineses no ven avances en las nuevas intersecciones de Taras y La Lima?

H Solís, empresa a cargo de las obras, paralizó los trabajos desde el 8 de abril por atraso en pagos. Representante revela, además, fallos en los diseños

Desde el 8 de abril, la constructora H Solís paralizó los trabajos de construcción de dos intersecciones de tres y cuatro niveles en Taras y La Lima, dos de los sitios más congestionados de la carretera de ingreso a Cartago. La decisión, tomada de forma unilateral por la compañía, se debe a supuestos incumplimientos de pago por parte del Consejo Nacional de Vialidad (Conavi), según argumentó Roberto Acosta, representante de la empresa.

La medida viene a agravar la lentitud de avance que ya presentaban los proyectos, según Acosta, porque se detectaron errores en los diseños que les entregó la Administración.

El empresario aseguró que no les cancelan facturas pendientes desde octubre de 2021. Por lo tanto, tuvieron que detener las obras y enviar a más de 100 trabajadores a sus casas. El proyecto, valorado en $57,9 millones, recibió el banderazo de salida en diciembre de 2020 y más de un año después apenas tiene un avance físico de 8%.

“El atraso y falta de pago dentro del plazo contractual ha sido la tónica en este contrato”, se quejó Acosta en la nota remitida al ministro de Obras Públicas y Transportes, Rodolfo Méndez Mata. Igualmente, en una entrevista con La Nación, el empresario mostró su molestia por los retrasos en la cancelación de facturas.

Tras el reclamo, el ministro de Obras Públicas y Transportes, Rodolfo Méndez Mata, aseguró que no existen razones para frenar estos importantes proyectos viales y que cada reclamo de la constructora debe ser analizado por las unidades técnicas a cargo para ver si corresponde o no el desembolso.

H Solís calculó en $11,5 millones el dinero que le adeudan por trabajos realizados en las intersecciones mencionadas, como lo consignó en un oficio enviado al Consejo el pasado 19 de abril En el documento, alegan retrasos en las transferencias de hasta 144 días.

“Ya llega un punto en el que definitivamente uno dice: ‘aquí hay que ponerse serios’, porque pareciera que la Administración cree que uno no necesita de pagos (...) Siempre nos dicen que nos pagan la próxima semana. Entonces, a esperar la próxima semana y la próxima semana nos van a decir que la próxima semana y así llevamos varios meses”, comentó Acosta.

En la actualidad, la constructora, Acosta y su esposa, Mélida Solís, enfrentan una investigación por el Caso Cochinilla. Ella permaneció en prisión preventiva hasta marzo del presente año, mientras que contra él no se dictó ninguna medida cautelar.

Antes de la paralización de funciones de abril, las intersecciones de Taras y La Lima presentaban un avance lento debido, de acuerdo con Acosta, a que los diseños entregados por el Conavi tenían defectos y se perdió tiempo haciendo correcciones. Incluso, el año anterior también estuvo suspendido durante varias semanas.

“En los planos hay estructuras que chocan con otras estructuras. Por ejemplo, en La Lima, que hay cuatro niveles, en el cuarto nivel la columna baja y pega con el primer nivel, son cosas que son increíbles que sucedan”, añadió el empresario constructor.

Los errores y los supuestos impagos impactan en el cronograma de trabajo y en el costo final. Sin embargo, aún no hay detalles de esos aspectos.

Con respecto al avance financiero, según datos del Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica (Mideplán), el proyecto consumió hasta ahora 7% de su presupuesto.

Diego Bosque

Diego Bosque

Periodista en la sección Sociedad y Servicios de La Nación. Graduado de Periodismo en la Universidad Latina. Escribe sobre infraestructura y transportes.

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