La Iglesia pidió respetar, de forma irrestricta, los derechos humanos de las personas migrantes que Costa Rica recibirá luego de ser deportadas por Estados Unidos. (Rafael Pacheco Granados/Rafael Pacheco Granados)
En un comunicado pastoral, la Conferencia Episcopal de Costa Rica (Cecor) subrayó que toda política migratoria debe colocar en el centro la dignidad humana y el respeto irrestricto de los derechos fundamentales, especialmente cuando se trata de personas en situación de vulnerabilidad.
“Costa Rica ha sido históricamente una nación comprometida con los derechos humanos, la hospitalidad y la dignidad de todas las personas. Este legado debe seguir orientando las decisiones públicas en materia migratoria”, dice el comunicado.
Garantía plena de los derechos humanos de todas las personas migrantes.
Regularización de su condición migratoria, con acceso a protección y derechos básicos.
Respeto al principio de no devolución, evitando retornos a contextos de riesgo.
Condiciones dignas de acogida, con asistencia, seguridad y bienestar en coordinación internacional.
Políticas migratorias inclusivas, respetuosas de los derechos humanos y de la diversidad cultural para todas las personas migrantes que conviven con nosotros.
‘Fui forastero y me acogiste’
La Iglesia católica recordó el evangelio para subrayar que el país debe ser respetuoso de los derechos humanos de las personas migrantes: " “Fui forastero y me acogiste” (Mt. 25,35).
El pasado 13 de marzo, Costa Rica deportó 33 extranjeros. El operativo fue ejecutado por la Policía de Migración en coordinación con autoridades de Estados Unidos. (MARVIN_CARAVACA/Marvin Caravaca)
“Como nos ha recordado el Papa Francisco: no se trata sólo de migrantes, se trata de nuestra humanidad”, reseñó la Iglesia al recordar la frase citada en la encíclica Fratelli Tutti del Sumo Pontífice argentino.
La Cecor cerró pidiendo a las autoridades fortalecer políticas con sentido humano y a la sociedad mantener su tradición de acogida, así como a la propia Iglesia continuar acompañando con cercanía y esperanza.
El comunicado fue firmado por monseñor Daniel Francisco Blanco Méndez, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de San José y responsable de la Pastoral de Movilidad Humana de la Cecor, y por el presbítero Gustavo Meneses Castro, secretario ejecutivo de esa pastoral.
El acuerdo firmado por Chaves se trata de un memorando de entendimiento bilateral sobre flujos migratorios, mediante el cual se trasladará a personas extranjeras que no son estadounidenses y que están ilegales en EE. UU.
El documento fue firmado durante la visita de la enviada especial del Escudo de las Américas, Kristi Noem, cuando aún erasecretaria de Seguridad Nacional de EE. UU0
Noem auspició las polémicas redadas antiinmigrantes en su país.
Migrantes deportados y condena de la Sala
En febrero del 2025, el gobierno de Trump envió a Costa Rica 200 migrantes con el plan de repatriarlos,posteriormente, hacia sus países de origen. Esto se dio tras un acuerdo firmado por Chaves con esa potencia norteamericana.
Tras su arribo al aeropuerto Juan Santamaría fueron montados en un bus y enviados al Centro de Atención Temporal a Migrantes (Catem), una antigua fábrica de lápices, en Paso Canoas, cerca de la frontera con Panamá.
Imagen de los migrantes detenidos en el Catem, en febrero del 2025. (JOHN DURAN/John Durán)
El Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNPT) denunció, en marzo de ese año, que los migrantes sufrían una privación de libertad de facto al no poder salir del Catem.