
La cantidad de dólares que se negocia en el mercado cambiario costarricense mantiene un fuerte aumento desde 2021 y alcanzó una cifra récord el año pasado, equivalente al 70% de la producción nacional.
De acuerdo con cifras del Banco Central de Costa Rica (BCCR), incluidas en el Informe de Política Monetaria (IPM), de enero del 2026, el año pasado se negociaron $72.814 millones en el mercado cambiario costarricense.
El monto transado en 2025 fue el valor máximo de la serie y equivalió a poco más de dos tercios del producto interno bruto (PIB) del país, que ascendió a $102.905 millones el año pasado al dolarizarlo.
Si bien la cifra aumentó en $1.356 millones en comparación con 2024, cuando fue de $71.458 millones, se ubicó muy por encima del promedio anual negociado en los últimos 10 años, de $49.269 millones. En 2019, por ejemplo, el monto fue de $42.059 millones.
La tendencia del monto negociado ha sido creciente, especialmente en el último trienio. El promedio pasó de $41.556 millones en el periodo 2015-2022 a $69.836 millones entre 2023-2025, un incremento de 68%.
La abundancia de dólares en el país genera que, en los últimos tres años, el precio de la divisa bajara de manera significativa frente al colón. Por ejemplo, ayer el tipo de cambio finalizó en ¢481,78 en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex), su nivel más bajo desde el 2007.
“En el 2025, el mercado privado de cambios presentó una abundancia relativa de divisas que permitió al BCCR atender las necesidades contemporáneas del Sector Público no Bancario, adquirir reservas para satisfacer futuros requerimientos de esas entidades y, en menor medida, fortalecer el blindaje financiero del país. Esta abundancia de divisas propició una caída en el tipo de cambio”, destacó el ente emisor en el IPM.
El mercado cambiario está conformado por el mercado privado, conocido como ventanilla, que incluye las transacciones de compra y venta de divisas realizadas en las plataformas físicas y virtuales de los intermediarios cambiarios (bancos, cooperativas, financieras, casas de cambios).
También incorpora las operaciones en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex), donde participan el BCCR, las entidades financieras y, en menor medida, personas y empresas, así como las transacciones entre intermediarios cambiarios fuera de Monex.
Según el BCCR, las negociaciones en el mercado privado de cambios —el de mayor peso— están asociadas con el comercio de bienes y servicios, salarios, dividendos, alquileres, intereses, remesas, inversión directa y gestión de cartera.
Abundancia de divisas
Daniel Ortiz, director ejecutivo de Consejeros Económicos y Financieros (Cefsa), afirmó que el aumento en el volumen de operaciones cambiarias puede considerarse inusual frente a lo observado históricamente.
No obstante, Ortiz señaló que este comportamiento resulta consistente con el cambio estructural que ha experimentado la economía costarricense en los últimos años, en el que las empresas de zonas francas aumentaron su peso en el PIB.
“Estas empresas generan ingresos en dólares, pero enfrentan una parte relevante de sus costos en colones, lo que incrementa de forma permanente la conversión de divisas”, dijo Ortiz.
Añadió que también inciden el crecimiento de la inversión extranjera, la consolidación del sector de dispositivos médicos y una menor presión en la demanda de dólares por parte del sector público.
William Porras, economista de Ecoanálisis, señaló que el mercado cambiario muestra un comportamiento distinto ante la situación económica del país, más marcado tras la pandemia.
“Se viene dando una mayor cantidad de inversión extranjera”, aseguró Porras. Agregó que otros grandes demandantes de dólares, como las operadoras de pensiones, se acercan a sus límites de inversión en el extranjero, por lo que requieren menos divisas.
Para Adriana Rodríguez, gerente de Acobo Puesto de Bolsa, tras la pandemia el ritmo de crecimiento del volumen negociado se incrementó y registró tasas que casi duplican las observadas antes de la crisis, con excepción de 2025, cuando el mercado aumentó poco.
Rodríguez apuntó que en 2025 el mercado presentó la particularidad de que la demanda de dólares creció más rápido que la oferta de divisas, mientras que en los años anteriores la oferta fue la que aumentó con mayor fuerza.
Nueva realidad
Pablo González, gestor de portafolios de Mercado de Valores, afirmó que no se observa en el corto o mediano plazo un cambio en la tendencia de mayor abundancia de divisas, pues las empresas de régimen especial mantienen un fuerte ritmo de crecimiento.
Añadió que estas empresas traen divisas para pagar obligaciones en colones, recurren al mercado cambiario y presionan a la baja el tipo de cambio. Al reducirse el precio del dólar, necesitan más divisas para cubrir las mismas obligaciones en colones; el flujo constante incrementa la oferta en el mercado y mantiene la presión a la baja sobre la moneda estadounidense.
Mauricio Castro, analista económico de la Bolsa Nacional de Valores (BNV), aseguró que la economía costarricense hizo importantes cambios durante varios años, especialmente para aprovechar las oportunidades en la atracción de inversión extranjera.
El analista de la BNV agregó que la IED cambió mucho el flujo de la oferta de divisas, al dar mayor estabilidad durante el año. En especial porque los flujos son más constantes buscando el pago de planillas, impuestos y proveedores.
“Estas condiciones han aumentado la oferta de dólares en el mercado local asociado con el desempeño de la economía que chocan con condiciones de menor demanda de divisas en el mercado”, señaló Castro.
Para Ortiz, salvo la materialización de un choque externo relevante, la mayor afluencia de divisas responde más a una nueva realidad del mercado cambiario que a un fenómeno coyuntural. No obstante, advirtió de que el tamaño de los superávits cambiarios en algunos periodos específicos puede fluctuar.
Rodríguez indicó que, al ser el sector exportador el principal motor del crecimiento del país, la economía genera estructuralmente más dólares de los que demanda. Por su modelo productivo, Costa Rica tiende a registrar un mercado cambiario superavitario.
Fuerza de las ventanillas
Entre 2015 y 2025, las ventanillas cambiarias representaron el 86,8% del total de las negociaciones, mientras que las operaciones en Monex y fuera de ese mercado alcanzaron el 11,5% y el 0,9%, respectivamente.
El año pasado, las ventanillas concentraron el 87,6% del monto negociado en el mercado cambiario. Allí se transaron $63.176 millones en operaciones de compra y venta.
Por lo general, las ventanillas registran superávits, lo que significa que los participantes venden más dólares de los que compran a los intermediarios. En los últimos años, ese remanente aumentó.
El superávit de las ventanillas pasó de un promedio de $1.549 millones entre 2015 y el 2022 a registrar un incremento sustancial, hasta $6.971 millones en promedio para los tres años siguientes.
El BCCR atribuye este comportamiento a la diversificación de la estructura exportadora del país, orientada a la manufactura especializada, como los dispositivos médicos, y a los servicios de empresas amparadas en regímenes especiales de comercio.
No obstante, Ortiz consideró que la magnitud del superávit en ventanillas no se explica únicamente por esos sectores y que, probablemente, incorpora cambios en los patrones de flujos que aún no pueden descomponerse con precisión.
Rodríguez señaló que los dólares negociados en el mercado de ventanillas son solo aquellos que requieren convertirse a colones o adquirirse, mientras que existen otras actividades altamente dolarizadas —en las que se reciben y pagan divisas en la misma moneda— que no se reflejan en este mercado.
En tanto, Monex ganó participación relativa. Su cuota pasó de 10% o menos a situarse por encima del 11,7% desde el 2022. Dicho comportamiento estuvo influido, entre otros factores, por la participación del BCCR como comprador neto de divisas para el sector público y sus reservas.
En el periodo 2015-2025, el 95,8% del monto negociado en el mercado se concentró en bancos comerciales y, dentro de la banca, el 89,2% correspondió a siete entidades.
