
Roberto Quesada, auditor interno de la Sociedad Administradora de Fondos de Inversión del Banco de Costa Rica (BCR SAFI), afirmó que la administración de la subsidiaria del BCR falló en la polémica compra del Parque Empresarial del Pacífico (PEP) con un aparente sobreprecio.
Quesada manifestó que la primera “línea de defensa” estaba llamada a alertar sobre la adquisición de este inmueble. En particular, al área de ingeniería de BCR SAFI y al valuador externo, señaló ante la Comisión de Control de Ingreso y Gasto Público, este lunes 16 de febrero.
Añadió que, si los valuadores externos e internos hubieran cumplido con su rol, la compra del PEP no se habría realizado por parte del Fondo de Inversión Inmobiliario No Diversificado de BCR SAFI.
“El principal fallo estuvo en las líneas de defensa, en la primera línea de defensa, que fueron Ingeniería de BCR SAFI y el valuador externo, que eran los llamados a levantar la mano y decir: está pasando eso”, afirmó el funcionario ante una consulta de la diputada Vanessa Castro.
El auditor explicó que existen cuatro líneas de defensa. La primera corresponde a la administración; la segunda, a las áreas de apoyo, como Riesgo y Cumplimiento; la tercera, a la Auditoría Interna; y la cuarta, a los auditores externos y al regulador.
“Falló la primera (línea), que era la llamada a alertar, que es la Administración. En este caso, representada por los ingenieros de BCR SAFI y el valuador externo, que fue el que confeccionó la valoración con base en la cual se ejecutó la compra”, añadió.
El auditor de la subsidiaria del Banco de Costa Rica (BCR) indicó que la valoración externa la realizó Grupo Ingenio AIC. Agregó que los ingenieros de la SAFI debieron revisar ese análisis y comunicar cualquier inconsistencia detectada.
“Considero que si tanto el área de ingeniería como los valuadores externos hubieran incluido en sus informes la situación real del inmueble, probablemente la compra no se habría realizado”, destacó el funcionario.
Quesada explicó a los diputados que el Departamento de Ingeniería de la subsidiaria y los encargados de la valoración externa debieron revelar si el inmueble no estaba completamente terminado, pues debía encontrarse 100% construido, según la normativa.
El auditor comentó que el proceso cumplía con la normativa interna de la subsidiaria del BCR, por lo que ningún elemento llamó la atención de la Auditoría en una primera revisión. El proceso incluyó la recepción de la oferta, informe de estimación de valor y financiero, la presentación del perfil del proyecto y la debida diligencia, entre otros aspectos.
La Fiscalía Adjunta de Probidad, Transparencia y Anticorrupción (Fapta) investiga a 14 personas, entre ellas funcionarios y exfuncionarios del BCR, por la compra del PEP con aparente sobreprecio.
En una relación de hechos remitida a la Junta Directiva de la Sociedad en junio de 2023, la Auditoría Interna de BCR SAFI señaló que el Fondo de Inversión Inmobiliario No Diversificado habría pagado $35,2 millones de más por el PEP.
Según ese documento, el fondo administrado por BCR SAFI adquirió el Parque en $70,8 millones, cuando en realidad su valor “debió ser de aproximadamente $34,8 millones”.
De acuerdo con el informe de la Auditoría, en la operación se incluyeron “edificaciones inexistentes” y se sobrevaloró el perímetro de los predios realmente utilizables, lo que distorsionó “la correcta determinación del valor pericial adecuado al momento de la compra del PEP”.
Los auditores también concluyeron que el parque empresarial no debió comprarse en ese momento, pues el Reglamento General sobre Sociedades Administradoras y Fondos de Inversión establece en su artículo 77 que “los fondos inmobiliarios solo pueden invertir en bienes inmuebles construidos”.
