El Fondo Monetario Internacional (FMI) señaló al Banco Central de Costa Rica (BCCR) que no es necesario continuar acumulando reservas monetarias internacionales, al considerar que estas “son adecuadas”.
El saldo más reciente de las reservas netas, del pasado 27 de marzo, ya se aproxima a los $20.000 millones.
En la Declaración final del personal de la Misión del Artículo IV de 2026, el organismo internacional también indicó que la intervención cambiaria del Banco Central debería restringirse a episodios de condiciones desordenadas en el mercado.
Las compras de dólares que ejecuta el ente emisor para acumular reservas generan fuerza de demanda que atenúa la caída en el precio de la divisa.
Dejar de acumular dólares contribuiría a que el tipo de cambio en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex) disminuya más.
De hecho, Róger Madrigal, presidente del Banco Central, explicó que la intervención del emisor en el mercado evitó que el precio del dólar estuviera más bajo, pero enfatizó que este tipo de operaciones no buscan cambiar la tendencia, actualmente a la baja.
“Tendríamos precios más bajos, no sé cuánto, pero más bajos”, afirmó el jerarca.
De acuerdo con datos del Banco Central, desde el pasado 11 de diciembre, el tipo de cambio en el Monex se ubica por debajo de los ¢500, e incluso desde el pasado 16 de marzo se sitúa por debajo de los ¢470.
En paralelo, el saldo de las reservas netas del BCCR pasó de $17.046 millones el 11 de diciembre de 2025 a $19.072 millones el pasado 29 de marzo. Estos datos ya incluyen los dólares que el ente emisor compró al Ministerio de Hacienda, que en noviembre y enero colocó dos emisiones por 1.000 millones de euros cada una en el mercado interno.
Marco Otoya, director del Centro Internacional de Política Económica para el Desarrollo Sostenible (Cinpe) de la Universidad Nacional (UNA), comentó que si el BCCR deja de suavizar tanto el mercado por la vía de acumulación e intervención frecuente, el tipo de cambio probablemente reflejará más rápido las fuerzas de oferta y demanda.
"Eso puede traducirse en más fluctuación de corto plazo“, dijo el economista.
¿El BCCR debería dejar de comprar dólares?
A criterio del expresidente del BCCR, Rodrigo Cubero, si el Banco Central deja de comprar de divisas pero “no hace lo que tiene que hacer” por el lado de la política monetaria —es decir, bajar su tasa de política monetaria, TPM—, las consecuencias serían “mucho más” graves.
Conforme se intensifican los impactos de la apreciación del colón frente al dólar, apuntó que podrían presentarse cierres de empresas, despidos, salida o menor llegada de inversión extranjera directa, así como una desaceleración en el turismo y afectaciones al sector.
“Esos efectos dinámicos que se van sintiendo solo con el tiempo, eventualmente van a ser todavía más perjudiciales y ya con lo que tenemos de apreciaciones, si la presión continúa, posiblemente esos efectos se recrudezcan significativamente”, mencionó.
Por tanto, Cubero consideró que actualmente no es un buen momento para que el Banco Central deje de comprar dólares. “Me parece que debe seguirlo haciendo, hasta que los efectos de la política monetaria que debe llevar adelante se empiecen a sentir”, dijo.
En tanto, Otoya indicó que el contexto actual del tipo de cambio llevará a que el Central continúe incrementando las reservas internacionales, por un “tema de conveniencia” dada la necesidad de intervención en el mercado cambiario.
¿Qué dice el Banco Central?
El Banco Central informó a La Nación que, de manera coherente con el mandato que ha establecido su Junta Directiva, mantiene el interés en preservar un nivel adecuado de reservas, consistente con métricas prudenciales y con las necesidades de la economía costarricense.
“La acumulación de reservas por parte del BCCR está orientada a mejorar el blindaje financiero del país ante choques externos”, informó el Central.
Además indicó que, en la medida que el mercado lo permita, el BCCR mantendrá su participación tal como ha sido en meses recientes, sin influir en la tendencia del tipo de cambio, la cual está determinada por las condiciones de oferta y demanda.
El Banco Central agregó que, de acuerdo con su Ley Orgánica, su participación en el mercado cambiario obedece a: la gestión de divisas para el Sector Público No Bancario (SPNB), las operaciones de estabilización ante episodios abruptos en el mercado y a la atención de sus requerimientos propios, es decir, para la acumulación de reservas.
En esa línea, el expresidente del Banco Central, Rodrigo Cubero, indicó que todas las compras del ente emisor caen en las reservas y cumplen una función estabilizadora.
Compras del Central en el último año
En el último año, las compras de dólares bajo el título de operaciones propias —es decir, aquellas destinadas a fortalecer las reservas monetarias internacionales— sumaron un total de $1.406 millones.
Según el Observatorio Económico y Social de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional (OES-UNA), estas operaciones generan un doble efecto: contribuyen al fortalecimiento de las reservas y, al mismo tiempo, absorben parte del excedente de oferta de divisas en el mercado, lo que atenúa la presión a la baja sobre el tipo de cambio.
Adicionalmente, en este 2026 la autoridad monetaria volvió a intervenir en el mercado para evitar que el precio del dólar cayera aún más. Esta acción no la ejecutaba desde el 30 de diciembre de 2015.
El costo de las reservas
Más allá de su impacto en el mercado cambiario, la acumulación de reservas también tiene implicaciones financieras para el Banco Central.
El BCCR justificó que, dados los niveles de las tasas de interés locales e internacionales, el efecto sobre las finanzas del Banco Central del incremento en las reservas internacionales actualmente es “positivo”. Para respaldar su argumento, explicó qué pasa en el caso de operaciones de corto plazo.
Al comprar dólares, la autoridad monetaria emite colones que luego debe absorber para que no haya excesos de liquidez en la economía. “Esta absorción ocurre en el Mercado Integrado de Liquidez (MIL), donde el Banco realiza subastas de absorción a la Tasa de Política Monetaria (3,25%)”, detalló.
Por otro lado, aseveró que las divisas que adquiere son colocadas en los mercados internacionales en depósitos a corto plazo y a tasas iguales o superiores a la SOFR (Secured Overnight Financing Rate) de Estados Unidos (3,65%).
“Según lo anterior, al menos en este momento, el Banco Central obtiene un diferencial positivo de 40 puntos básicos en las operaciones comentadas”, comentó el ente emisor.

