1 marzo

Las poblaciones bribris en sus territorios en Talamanca, en el sureste costarricense, practican una agricultura especial donde los cultivos para consumo se combinan con especies que crecen en el bosque. Los Bribris plantan cacao, banano y otras variedades frutales, sin alterar la ecología de la selva.

Jean-Michel Risede, del Centro de Cooperación Internacional en Investigación Agronómica para el Desarrollo (Cirad, por sus siglas en francés); junto a Ricardo Salazar (centro), docente-investigador de la Escuela de Agronegocios, y Julio César Calvo (derecha), rector del Tecnológico de Costa Rica, durante una visita académica a la Universidad de Montpellier. Foto: Cortesía R. Salazar. Cortesía del Tec
Jean-Michel Risede, del Centro de Cooperación Internacional en Investigación Agronómica para el Desarrollo (Cirad, por sus siglas en francés); junto a Ricardo Salazar (centro), docente-investigador de la Escuela de Agronegocios, y Julio César Calvo (derecha), rector del Tecnológico de Costa Rica, durante una visita académica a la Universidad de Montpellier. Foto: Cortesía R. Salazar. Cortesía del Tec

Este estilo de cultivo se define como un sistema agroforestal, donde las especies de árboles se asocian deliberadamente con cultivos agrícolas para buscar el beneficio mutuo de plantas y animales. El costarricense Ricardo Salazar realizó en el 2017 en la Universidad de Montpellier, en Francia, una investigación cuyo objetivo era encontrar formas para mejorar el rendimiento de los cultivos en la zona de Talamanca. El resultado de su trabajo, el cual fue su tesis de doctorado, será una serie de herramientas destinadas a ayudar a los agricultores a mejorar, con criterios técnicos, la rentabilidad de sus cultivos.

“Muchas familias de países tropicales dependen económicamente de los sistemas agroforestales para obtener sus ingresos. El potencial económico de las fincas agroforestales no ha sido bien estudiado”, dijo Salazar al iniciar su programa en Montpellier.

El costarricense es docente e investigador de la Escuela de Agronegocios del Tecnológico de Costa Rica (TEC). Parte de la investigación que realizó Salazar se enfocó en estudiar la relación entre la diversidad de las plantas en una parcela y el rendimiento de los cultivos. Su estudio encontró que, a mayor diversidad de especies en las parcelas, el rendimiento de algunos de los cultivos mejora, mientras que en otros desacelera. De ahí la importancia de tener herramientas para escoger cuáles plantaciones se combinan mejor con las especies del bosque.

Salazar indica que con los sistemas mixtos orgánicos, como los agroforestales que usan los indígenas en Talamanca, se evitan los daños ambientales de los monocultivos.

“El componente indígena está explícitamente presente (en la investigación). El diseño y arquitectura de los sistemas agroforestales de los indígenas Bribris y Cabécar en Talamanca están establecidos de tal manera que simulan el bosque, en donde la asociación de cultivos siguen reglas ancestrales ligadas a los roles de su funcionamiento y origen mítico”, detalla Salazar.

El objetivo último de estas investigaciones es traer de regreso al TEC los conocimientos adquiridos en la Universidad de Montpellier e incorporarlos como materia de estudio en la carrera de Agronegocios.

Por David Vargas