David Vargas. 18 julio, 2017

Imaginemos estar en un mundo de barullo incomprensible o un mundo en tinieblas. Pensemos en lugares donde al movernos por calles y aceras sentimos que nos limitan el libre tránsito como si estuviéramos desplazándonos por brea. Consideremos qué se siente no poder acceder cúmulos de información por una limitación meramente operativa.

Biblioteca se sensibiliza con personas con discapacidad.
Biblioteca se sensibiliza con personas con discapacidad.

La voluntad nos sobraría para vivir y alcanzar objetivos como los demás, pero el ambiente juega en contra nuestra.

Según el censo nacional del 2011, el 10% de la población costarricense sufre algún tipo de discapacidad. Este 10% debe enfrentarse a un mundo que no está optimizado para sus necesidades particulares.

El Tecnológico de Costa Rica (TEC), que se ha comprometido con la equidad de oportunidades para ese 10% de la población, está desarrollando un proyecto que recopila ampliamente información disponible sobre discapacidad en el país: investigaciones y publicaciones, estudios, informes, indicadores e índices relevantes sobre los derechos de los habitantes.

Al concebirlo como un repositorio, se podrán hacer búsquedas y consultar para obtener datos, y tendrá un catálogo de productos y servicios de accesibilidad en instituciones y organizaciones del país.

El proyecto tendrá su domicilio virtual en el Sistema Costarricense de Información sobre Discapacidad (Sicid). La plataforma ofrecerá un inventario de instituciones y empresas proveedoras de servicios, así como productos de apoyo.

Centralizar ese catálogo le da la oportunidad de tener a disposición esos datos a la hora de tomar decisiones públicas que afecten a la población con discapacidad.

El proyecto está en su etapa de desarrollo con dos componentes que avanzan simultáneamente: la creación del catálogo de productos a partir de la información recopilada en diferentes instituciones y empresas y las estadísticas nacionales sobre discapacidad del censo.

Mario Chacón, docente en Tecnologías de Información, es el encargado de liderar este proyecto. Él considera fundamental esa unión de la tecnología para solucionar problemas de la vida real.

Y como prueba de su compromiso, él desarrolló el Traductor LESCO, una plataforma que interpreta gestos en el lenguaje LESCO a partir de palabras. “El TEC no ha visto el tema de discapacidad en cifras estadísticas, sino con rostro humano;con nombres y apellidos”, dijo Chacón.