Vivimos en una democracia en la que las víctimas de una política la sostienen electoralmente porque nadie les ha dicho, en su idioma, que su falta de oportunidades tiene explicación y responsables
La convicción que primó desde 1981 fue que el financiamiento universitario no podía depender de la bondad o la estrechez fiscal de cada gobierno
Un presupuesto que no crece proporcionalmente a la riqueza que el propio sistema universitario ayuda a generar es, técnicamente, un presupuesto en retroceso
El bienestar no es un milagro económico, sino el resultado de una arquitectura institucional diseñada para perdurar
El Estado de la Educación no es un instrumento dócil, doblegado a algún interés, ni tiene dueño
Narro en esta oportunidad lo que algún jerarca podría llegar a soñar o ya habrá soñado, si por alguna razón abandona la presencia del tabernáculo de la furia