Columnistas

La ‘sala de máquinas’ del Estado: la clave que explica por qué Costa Rica supera a Honduras

El bienestar no es un milagro económico, sino el resultado de una arquitectura institucional diseñada para perdurar

10\02\2020. San Pedro, Ebáis de Montes de Oca. Funcionamiento del Ebáis, consulta externa e interna, usuarios. Farmacia, Dr Daniela Alvarez prepara las recetas para ser entragas al usuario del EBAIS. Fotos Jorge Navarro
10\02\2020. San Pedro, Ebáis de Montes de Oca. Funcionamiento del Ebáis, consulta externa e interna, usuarios. Farmacia, Dr Daniela Alvarez prepara las recetas para ser entragas al usuario del EBAIS. Fotos Jorge Navarro
El poder infraestructural no se refiere únicamente a las obras materiales, sino también a la capacidad del Estado para desplegar servicios de seguridad, salud, educación y asistencia social en todo el territorio. El buen funcionamiento de los Ebáis es un ejemplo de ello. En esta fotografía de archivo, la doctora Daniela Álvarez prepara las recetas que serán entregadas a los pacientes en el Ebáis de Montes de Oca.

En una entrega anterior (La Nación, 12 de marzo de 2026), señalé la importancia de definir adecuadamente las metas, en particular los referentes de comparación. Errar en las metas o en la forma de organizarnos para alcanzarlas puede empujar al país en la dirección equivocada.

Por ello, tampoco debemos equivocarnos en la organización de la institucionalidad. Para explicarlo mejor, es crucial analizar lo que podríamos llamar la “sala de máquinas” del Estado: su entramado institucional. En este punto, vuelvo al estudio del BID titulado Una mirada al gasto social en Centroamérica, que ofrece un marco conceptual útil para entender por qué, ante desafíos semejantes, países como Costa Rica y Honduras alcanzan resultados tan disímiles.

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