Columnistas

Esto les digo a quienes anhelan que Costa Rica se parezca a El Salvador

El país de los ‘bordes’ olvidados y el centro próspero no puede sostenerse mucho tiempo sin que se rompa la cohesión que nos ha definido como democracia

Visita presidente Nayib Bukele
El pasado 14 de enero, el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, visitó Costa Rica para la inauguración de las obras de una nueva cárcel en los terrenos del complejo La Reforma. Con él, el mandatario costarricense, Rodrigo Chaves. Alonso Tenorio
Visita presidente Nayib Bukele
El pasado 14 de enero, el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, visitó Costa Rica para la inauguración de las obras de una nueva cárcel en los terrenos del complejo La Reforma. Con él, el mandatario costarricense, Rodrigo Chaves. (Alonso Tenorio/Atenorio)

Los resultados electorales desagregados gritan que quedan muchos excluidos de los beneficios del desarrollo y lejos del Estado: abandonados, desilusionados, casi desesperanzados. Algunos viven en la Gran Área Metropolitana (GAM), en grandes bolsones de pobreza; la mayoría, en sus bordes, costas y fronteras. Ya le cobraron caro al viejo bipartidismo y al primer experimento de cambio. ¿Habrá un nuevo castigo a la segunda promesa que inaugurará su segundo periodo?

Pero hoy prefiero referirme a quienes han convertido en aspiración parecerse a algún otro país de la región. Por eso, conviene ver con claridad, pensar con serenidad y actuar.

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