Columnistas

La tasa que estruja sin que nadie la suba

El costo real de endeudarse subió, aunque la tasa nominal no se moviera, y esa es la tuerca que estruja

Mano sosteniendo un cubo con signo de interrogación, junto a bloques con símbolos de tasas de interés y tendencias económicas, ilustrando la incertidumbre sobre la TPM en Costa Rica tras el informe de Fitch Ratings.
Una tasa real alta desincentiva el crédito, y el crédito es el combustible de la inversión y del consumo duradero. Shutterstock
Mano sosteniendo un cubo con signo de interrogación, junto a bloques con símbolos de tasas de interés y tendencias económicas, ilustrando la incertidumbre sobre la TPM en Costa Rica tras el informe de Fitch Ratings.
Una tasa real alta desincentiva el crédito, y el crédito es el combustible de la inversión y del consumo duradero. (Shutterstock/Shutterstock)

Hay un endurecimiento de la política monetaria que no aparece en ningún comunicado del Banco Central. No se decidió en una junta, no se anunció, no lo pidió nadie. Y, sin embargo, está ahí, estrujando el crédito y la actividad. Para verlo, hay que hacer una distinción que los economistas repetimos hasta el cansancio y que la conversación pública suele pasar por alto: la diferencia entre la tasa nominal –la que sale en el informe del Banco Central de Costa Rica (BCCR)– y la tasa real, que es la que de verdad cuenta.

La tasa de política monetaria del Banco Central se ubica hoy en 3%. En Estados Unidos, la Reserva Federal mantiene su rango entre 3,5% y 3,75%. Vistas así, en términos nominales, las dos casi coinciden; incluso la nuestra es un poco más baja. Uno diría que tenemos una política monetaria tan holgada como la estadounidense, quizá un poco más. Pero esa lectura es engañosa, porque olvida lo que les está pasando a los precios.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌