
Este sábado 7 de marzo, la escena del freestyle centroamericano se reunió en Santo Domingo, República Dominicana, para elegir al rey de la región. El hondureño Androide fue el gran ganador de la jornada, pero más allá del torneo, en el escenario destacó la participación de una delegación de costarricenses que brilló; entre ellos, una voz femenina que representó a nuestro país con gallardía.
La tica Vermon, una de las figuras más representativas de la disciplina en nuestro país, fue invitada sorpresa de la organización para que diera una demostración de su talento en la competencia, una de las vitrinas más importantes del género en el mundo. La joven asumió su papel con orgullo, levantó la bandera tricolor y se entregó con picardía y fuerza en una batalla contra Felpa, representante del rap local.
Vermon se sumó a RVS, Nico, Kenyari, Eros y SNK, así como al caster El Danny y Bana como host, en esta travesía donde Costa Rica dejó claro su poderío en el freestyle de la región.
La participación de la tica fue bien recibida por el público y, pese a la localía de su contrincante, supo sacar la tarea con velocidad, inteligencia, ritmo y potencia.
En principio, lo que llevó a Vermon a tierras dominicanas fue darle su apoyo a los ticos, en especial a Nico, uno de sus más grandes amigos; sin embargo, su nombre y su trayectoria no podían dejarse pasar y la producción la invitó a que se sumara a la tarima.
La única mujer en la delegación tica
En un cartel dominado históricamente por hombres, Vermon representó una presencia importante para el freestyle costarricense.
“Siempre para mí es un honor poder estar y participar con los chicos, aunque sea la única mujer”, comentó la artista, quien se ha labrado un espacio en el rap criollo con participaciones en competencias de plazas nacionales e internacionales y también en las Red Bull Batalla de nuestro país.
La rapera explicó que, tras años compartiendo escenario con muchos de los competidores, el ambiente se ha vuelto natural para ella. “Nos llevamos viendo desde hace siete u ocho años, son amigos míos, me siento como una más. A veces se me olvida que soy la única mujer”, manifestó.

La también cantante explicó que, más allá de los escenarios, su participación cumple una misión muy importante: normalizar el papel de las mujeres en el freestyle.
“Que se acostumbren a vernos por acá. Somos mujeres, mujeres raperas”, expresó.
Abrir camino en una escena mayormente masculina
El camino hasta este punto no ha sido sencillo. Vermon recordó los inicios en este ambiente dominado casi por completo por hombres.
“Hubo un punto en el que era una muchacha cualquiera que se iba y se metía a las plazas con 200 hombres alrededor”, relató. “Sí sentía más el peso en el momento”, agregó.
Aun así, insistió, el talento y la constancia fueron claves para ganarse el respeto dentro del circuito.
“Hay que trabajar. No te van a abrir la puerta principal apenas llegas. Al inicio te meten al minuto 90 y tenés dos o tres minutos para anotar el gol. Eso fui haciendo, abrí una ventana, al siguiente año me abrieron la puerta y al siguiente año me llevaron en avión a participar en otro país”, recordó.
La historia de Vermon se ha labrado con confianza en sí misma, pero con garra y ganas de trabajar. Su visión femenina de la vida, del arte y del freestyle es un ingrediente importante para que la escena tenga una mirada y un aire diferente; algo que también han logrado colegas como la colombiana Marithea y la mexicana Azuky.
Para ella, la presencia de mujeres en el freestyle aporta una perspectiva distinta al género. “Nosotras tenemos nuestra manera de ver el mundo, de decir las cosas. Eso también es parte de lo que hay que ir acostumbrando al público a escuchar”, expresó.
Su impacto ya se siente en Costa Rica. “Ahora llegamos a batallas o a la plaza y hay un grupito de cinco chiquillas que van; antes eso no existía para nada”, dijo.
