
La figura de la artista mexicana Frida Kahlo ha sido explorada profundamente en el cine, el teatro, la música, la pintura misma y hasta la televisión; sin embargo, pocas propuestas se atreven a separarse del sufrimiento para mirar hacia otro lugar: la esperanza. Este es el eje de Frida, pintando la esperanza, el musical inmersivo protagonizado y escrito por la actriz Florianne Valadez, que regresa a Costa Rica este mes de mayo.
“Estoy feliz de poder volver porque, bueno, eso es una buena señal”, manifestó la intérprete sobre su regreso al país. Y no solo fue una frase diplomática: Valadez destacó una conexión especial con el público tico.
“Tienen las ganas por ir al teatro, por la cultura, por tener cosas nuevas. Es un público maravilloso, muy noble en el sentido de acoger producciones que vienen de fuera”, afirmó.
La visión de Valadez sobre la historia de Frida está lejos de ser una biografía convencional. Su obra propone un recorrido emocional a través del universo pictórico de Kahlo.
“Puedo contar su historia y sus pasajes a través de las pinturas”, explicó quien, además, es también la compositora de la música de la puesta en escena. Esta decisión que tomó marca la diferencia: no hay una línea cronológica, sino que cada cuadro se convierte en una puerta de entrada a la vida interior de la pintora.
“Frida pintó su vida en cada uno de sus cuadros, entonces ella ya te da muchas evidencias, símbolos, espacios y personajes”, explicó. La artista agregó que la propuesta es inmersiva, una representación 360° a partir de que las pinturas “cobran vida”.
La música, por su parte, es un punto clave en el montaje y Valadez lo remarca: “Es de los personajes principales en esta obra”, señaló.
Una narrativa de admiración y esperanza: Frida y Florianne en una misma
En entrevista con La Nación, Florianne contó que su relación con la obra y la vida de Kahlo llegó a su vida desde muy pequeña. Creció rodeada del legado de Frida. Siendo mexicana, visitó muchas veces la Casa Azul, el estudio de Diego Rivera y Frida, el museo en Anahuacalli y el Dolores Olmedo.
“Todo eso ya venía dentro de mí como algo latente”, manifestó Valadez. Esa cercanía se tradujo en un trabajo que no se limita a reinterpretar, sino que reimagina desde la raíz.
Pese a la admiración, el conocimiento del legado y la historia de Frida, Florianne tuvo un reto mayúsculo a la hora del montaje de la obra: traducir el arte visual a las tablas y, más aún, romper con el esquema del sufrimiento. En ese sentido, Valadez explica que su obra interpreta las obras de Kahlo de una forma muy particular; como ejemplo de ello, pone el famoso cuadro Las dos Fridas: “Si lo quieres ver de una manera sencilla, es una Frida triste y otra con más esperanza. Pero detrás de esa pintura hay toda una historia que contar”.
“La Frida de blanco tiene sangre que le cae de las manos; la otra tiene un amuleto con la foto de Diego. Al final es cuando se encuentra consigo misma en esta dualidad”, comentó. Precisamente, esa dualidad es el corazón del espectáculo, no se niega el dolor, pero tampoco se queda atrapado en él.
El título de la obra no es casual. La esperanza funciona como hilo conductor frente a una vida marcada por el sufrimiento físico y emocional. Así lo interiorizó Valadez para escribir el musical: “Frida padeció mucho desde niña y adolescente. El accidente le rompió la columna vertebral, le atravesó el cuerpo. Estos son los hechos que tenemos, pero a partir de ahí ella decide transformar ese dolor en arte, pinturas, esperanza”.
Para Valadez, esa esperanza nos hace replantearnos como seres humanos nuestra resiliencia ante los conflictos de la vida y eso es lo que resalta en la puesta en escena. De hecho, el proceso creativo y de construcción ha tenido un impacto personal profundo en Valadez: “Me ha dejado mucho aprendizaje de no dejarte caer a pesar de las circunstancias, de buscar el camino correcto”.
En el 2023, Frida, pintando la esperanza se presentó en Costa Rica por primera vez; en esa ocasión, Valadez notó una conexión muy importante de Frida con sus seguidores en el país. Ver a las mujeres en el teatro usando diademas con flores, como las que usaba Kahlo en su cabello, provocó una impresión muy positiva en la artista Valadez. “Esa chispa que tiene el público de Costa Rica no la encuentras en todas partes”, aseveró.
-¿Qué le gustaría provocar en Frida si ella estuviera en la audiencia viendo su obra?
Valadez, emocionada y sencilla, afirmó que le gustaría que estuviera orgullosa del trabajo reinterpretativo que hizo de su legado. “Que dijera: ‘Gracias por ver esa otra parte de mi alma’. Me gustaría que me agradeciera por no plasmarla sufriendo, gritando, adolorida”, sentenció.
Detalles de Frida, pintando la esperanza
Frida, pintando la esperanza tendrá una única función en Costa Rica. La cita está pactada para el 16 de mayo en el Teatro Auditorio Nacional, en el Museo de los Niños, a las 7 p. m.
Las entradas están a la venta en el sitio eticket.cr. Los precios y localidades son:
- Primer piso (lunetas filas AA a la G): ¢46.200.
- Primer piso (luneta filas H a la N): ¢42.600.
- Segundo piso: ¢34.600.
