
Araya Vlogs mostró en su más reciente video de viaje cómo la tribu Mundari, en Sudán del Sur, utiliza la orina de sus vacas como parte de su rutina diaria de higiene y medicina tradicional, una práctica que a él mismo lo dejó en impactado.
El contenido, grabado en un campamento al norte de Juba, a orillas del Nilo Blanco, combina imágenes impactantes con el relato del influencer costarricense sobre la vida cotidiana de este grupo étnico.
En esa zona de Sudán del Sur, los hombres Mundari conviven con grandes vacas de cuernos largos, consideradas símbolos de riqueza, estatus social y una pieza central de su identidad cultural. Desde el amanecer, las personas del campamento se organizan alrededor de estos animales, a los que protegen con celo ante robos y conflictos por tierras y pastos.
Una de las escenas que más llamó la atención de Araya Vlogs, y que terminó marcando el tono del video, fue la ducha de orina Mundari. En las imágenes se observa a hombres de la tribu colocándose detrás de las vacas para bañarse cuando el animal comienza a orinar, aprovechando el chorro directamente sobre su cuerpo y, en especial, sobre la cabeza y el rostro.
El creador de contenido explicó que, al principio, pensó que se trataba de un recurso extremo provocado por la escasez de agua en la zona.
“En realidad ellos lo hacen con gusto, dicen que les limpia la cara, les da color al pelo, y que además les puede curar infecciones en el estómago”, relató Araya frente a la cámara, visiblemente sorprendido.
Según contó, los Mundari le explicaron que la orina de vaca es, para ellos, una especie de medicina o remedio casero, que no solo forma parte de su higiene diaria, sino también de su forma de prevenir y tratar malestares internos.
Más allá de las imágenes, el video desató una oleada de reacciones en redes sociales. Entre los comentarios, algunos seguidores destacaron el aporte cultural del contenido y el trabajo del creador de contenido costarricense.
“Gracias por enseñarnos sobre otras culturas, amo tus videos”, escribió una usuaria.
Sin embargo, otros comentarios reaccionaron con sorpresa, incomodidad y humor ante la práctica de la “ducha de orina”. “¿Cómo desveo esto?” y “Prefiero no bañarme, gracias”, fueron algunas de las respuestas que dejaron en claro el choque cultural que generó el video.
Las frases irónicas reflejan cómo, para muchos, resulta difícil imaginar la orina como un elemento asociado a la higiene y a la salud, pese a que para los Mundari se trate de una costumbre normalizada y cargada de significado.
