
Los ocho detenidos este lunes por presunto lavado de capitales en el Caso Lusso irán este martes a una audiencia de medidas cautelares. Según la Fiscalía, ellos serían parte de una organización criminal que traficó droga hacia Nicaragua, Honduras y Guatemala por vía aérea.
Posteriormente, con los ingresos obtenidos, habrían adquirido y administrado bienes de alto valor, como vehículos de lujo, fincas y gimnasios.
Se trata de seis hombres y dos mujeres de apellidos Alfaro (presunto líder), Backer, Monge, Villalta, Lanuza, Solís, Moya y Piedra; quienes fueron detenidos luego de 17 allanamientos en San José, Heredia, Alajuela y Puntarenas, donde las autoridades decomisaron armas de fuego, dinero en efectivo, vehículos, joyería, artículos electrónicos y obras de arte.
Además, se realizó la anotación de 29 bienes muebles y 28 propiedades vinculadas con la estructura, investigada bajo el expediente 22-000086-1322-PE.

El presunto líder, de apellidos Alfaro Flores y naturalizado costarricense, fue arrestado en una lujosa vivienda valuada en $3.000.000 en el Condominio Cerro Real, en Escazú.
También figura un hombre de apellidos Lanuza Víquez, señalado como colaborador de Alfaro. El sospechoso es un excampeón de fisicoculturismo, vecino de Santo Domingo de Heredia y propietario del gimnasio Lanuza Performance, ubicado en Santo Tomás, el cual fue allanado como parte de la operación.
Entre los 20 autos decomisados destaca un lujoso Chevrolet Corvette Stingray rojo, modelo 1976 y equipado con un motor V8 de 5.700 cc. Según una consulta hecha por La Nación en la base de datos del Registro Nacional, el vehículo aparece registrado a nombre de una adulta mayor de 80 años, vecina de Alajuela. Sin embargo, ni la dueña registral ni el familiar consultado por este medio figuran en la causa por lavado de dinero.
