
La Relatora Especial de la ONU sobre defensores de derechos humanos se pronunció este martes sobre la investigación que se realiza contra la comunicadora y activista costarricense Stella Chinchilla, por supuestas amenazas contra el presidente de la República, Rodrigo Chaves Robles.
En su cuenta oficial de la red social X, Mary Lawlor escribió que ha “recibido noticias muy preocupantes sobre una investigación penal, amenazas, vigilancia y hostigamiento“ contra Chinchilla, a quien citó como defensora de derechos humanos.
“La investigación parece constituir un abuso del derecho penal nacional para criminalizar la defensa de los derechos humanos y el periodismo independiente”, afirmó la relatora. Lawlor concluye su tuit etiquetando la cuenta de la misión costarricense en Ginebra, una de las sedes de la Organización de Naciones Unidas.
La costarricense replicó el mensaje en su perfil de Facebook.
He recibido noticias muy preocupantes sobre una investigación penal, amenazas, vigilancia y hostigamiento contra la defensora de derechos humanos y comunicadora social Stella Chinchilla Mora en #CostaRica. La investigación parece constituir un abuso del derecho penal nacional… pic.twitter.com/dAVYCPmwVA
— Mary Lawlor UN Special Rapporteur HRDs (@MaryLawlorhrds) April 7, 2026
Chinchila fue denunciada el 13 de enero de este año por el director de la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS), Jorge Torres, por presunta tentativa de homicidio contra el mandatario.
Torres interpuso la denuncia luego de que la DIS recibió información confidencial sobre supuestas conversaciones de WhatsApp en las que, en apariencia, la denunciada habría ordenado y pagado a un sicario para atentar contra la vida del mandatario.
Chinchilla negó categóricamente ser la autora de los mensajes de WhatsApp que se presentaron como parte de la denuncia. Los pantallazos muestran una supuesta conversación sobre un plan para atentar contra el mandatario.
En un comunicado conjunto, diversas agrupaciones sociales expresaron “profunda preocupación” por lo que consideran un señalamiento público sin sustento verificable y una exposición mediática que, a su criterio, constituye un mensaje de amedrentamiento contra personas y colectivos críticos del gobierno.
El abogado de Chinchilla, Ricardo Solís, dijo que las acusaciones contra ella no tenían “ningún sentido”.
