Este martes, la presidenta electa, Laura Fernández, sumó a su gabinete a dos exdiputados del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) y Partido Liberación Nacional (PLN), así como al jefe de prensa de la fracción de Nueva República, todos vinculados al bloque legislativo que en el Congreso anterior se alineó con el mandatario Rodrigo Chaves y lo respaldó en votaciones clave, como los intentos por levantarle la inmunidad.
Así quedó confirmado durante el anuncio del gabinete de Laura Fernández, este martes por la mañana, en el teatro popular Melico Salazar.
Los designados son Carlos Andrés Robles, uno de los congresistas más cercanos a Rodrigo Chaves; Carolina Delgado, una de las dos diputadas del PLN que se negó a apoyar el levantamiento de su inmunidad, y Juan Diego López, jefe de prensa de la fracción de Nueva República y excandidato a diputado por Alajuela, cercano a Fabricio Alvarado.
La yunta del gabinete con la mitad de la fracción pasada de la Unidad y con el fabricismo, así como con la liberacionista, era evidente desde setiembre del año pasado, cuando el Congreso empezó la discusión del levantamiento de la inmunidad de Rodrigo Chaves para afrontar una causa judicial por el presunto delito de concusión.
Luego, se consolidó en diciembre, para la segunda votación sobre levantamiento de la inmunidad de Chaves, a solicitud del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) para avanzar con la investigación de 15 denuncias de beligerancia política.
En ese momento, se concretó un grupo de legisladores afines al oficialismo, cuyas votaciones estaban lideradas por la entonces jefa de la fracción de gobierno, Pilar Cisneros.
Ese bloque también blindó al jefe de fracción de Nueva República, Fabricio Alvarado, frente al proceso por presunto hostigamiento sexual que se llevó adelante en la Asamblea Legislativa, y que debía terminar con una eventual amonestación ética pública del congresista.
Desde inicios de marzo, Carlos Andrés Robles había reconocido que envió su currículum a Laura Fernández, para ser tomado en cuenta dentro del nuevo gabinete.
Este martes, su gestión se vio recompensada con el nombramiento como nuevo presidente ejecutivo del Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (Incopesca).
El jueves pasado, Robles presentó su carta de renuncia al PUSC, luego de que el Tribunal de Ética de ese partido expulsó a dos de sus excompañeros de fracción, Horacio Alvarado y Melina Ajoy.
El exlegislador y futuro presidente ejecutivo alegó que había una persecución contra él y sus excompañeros de fracción. Este medio intentó consultarle a Robles sobre su nombramiento como un favor por sus decisiones en el Congreso, pero no se quedó para atender a la prensa en el teatro, ni respondió los mensajes que se le enviaron.
En el caso de Carolina Delgado, su cercanía con el oficialismo y con Pilar Cisneros se tradujo en el nombramiento como presidenta ejecutiva del Instituto Nacional de las Mujeres (Inamu).
Pese a la separación que le aplicó el PLN desde diciembre pasado, ella se mantuvo como diputada liberacionista, de nombre, hasta el último día de labores en el Congreso, pero siempre votando en sintonía con el oficialismo. Su renuncia no se hizo efectiva, sino hasta este martes por la mañana, horas antes de ser nombrada como presidenta ejecutiva.
La Nación le preguntó a Delgado si su nombramiento está ligada a la cercanía con el oficialismo como diputada, y no negó, sino que alegó que las votaciones y decisiones que tomó en la Asamblea durante los cuatro años de su gestión fueron en beneficio del país, “no solamente en las últimas votaciones”.
La apertura de puestos para el fabricismo también quedó en evidencia con la designación de Juan Diego López como presidente ejecutivo del Sistema Nacional de Radio y Televisión (Sinart), aunque ya se había dado esa apertura en la fracción del Partido Pueblo Soberano (PPSO) dentro del Congreso, donde se contrataron varios asesores parlamentarios de la desaparecida bancada de Nueva República.
“Existe hoy una única bandera, la de Costa Rica. Yo tengo 25 años en periodismo, caminé este país de arriba abajo. Creo que con eso es suficiente mérito para llegar a una institución como el Sinart. No hay más allá, es mi trabajo el que me abre puertas y una oportunidad. Asumo el reto con mucho amor por una institución como el Sinart”, dijo López.
El mismo caso de apertura en la fracción legislativa a Nueva República se dio con asesores de la fracción socialcristiana, que fueron acogidos dentro del PPSO.
Quienes por el momento no aparecen en el gobierno de la continuidad de Laura Fernández son los también exdiputados del PUSC Horacio Alvarado, Melina Ajoy, María Marta Carballo y el independiente Leslye Bojorges.
Adicionalmente, destaca que de los ocho integrantes chavistas de la fracción de PPSD, solamente la excongresista Paola Nájera recibió un cargo en el gabinete de Fernández, pese a que congresistas como Daniel Vargas también buscaron espacio en la lista.

