En las elecciones del domingo 1.° de febrero, Costa Rica registró la tasa de abstencionismo más baja desde 1998. La cifra se redujo a un 30,07%, casi 10 puntos porcentuales menos que en las elecciones del 2022.
La gran beneficiada de esta disminución fue la presidenta electa de la República, Laura Fernández, quien era candidata del Partido Pueblo Soberano (PPSO).
Fernández ganó en 34 de los 36 cantones donde más se redujo el abstencionismo, en los cuales el porcentaje disminuyó entre 10 y 15 puntos porcentuales.
Además, ganó por amplios márgenes en la mayoría de estos cantones. En Hojancha, el municipio donde más se redujo el abstencionismo, Fernández sacó casi el 48% de los votos. En San Mateo, el que le sigue, obtuvo el 56%.
Entre los 36 cantones con mayor reducción del abstencionismo, la presidenta electa solo perdió en Alvarado y Heredia, en donde ganó Álvaro Ramos, del Partido Liberaciòn Nacional (PLN).
32 de este grupo de municipios están fuera de la gran área metropolitana (GAM), en las costas, donde Fernández arrasó.
Ronald Alfaro Redondo, politólogo del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica (UCR), explicó a La Nación que el aumento generalizado de la participación terminó beneficiando “sin duda” a la ahora presidenta electa, Laura Fernández, aunque no de forma exclusiva.
“Uno no puede explicar el crecimiento del PLN sin considerar el efecto del aumento en la participación”, aclaró.
Alfaro sostuvo que la reducción del abstencionismo “consolidó y profundizó” una ventaja que el oficialismo ya tenía especialmente en las provincias costeras.
En la primera ronda de las elecciones de 2022, el 40% del padrón electoral se abstuvo de votar, el nivel más alto registrado en toda la II República. Este porcentaje venía en aumento de forma casi ininterrumpida desde 1998, con la única excepción del 2010.

Al comparar los datos del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) de la primera ronda electoral del 2022 con la del pasado domingo 1.° de febrero, se observa que en todos los cantones de Costa Rica el abstencionismo bajó.
El Partido Liberación Nacional (PLN) solo se impuso en ocho de los 50 cantones donde más disminuyó la abstención.
Según el investigador del CIEP, Ronald Alfaro, la polarización es la principal causa de la reducción del abstencionismo.
“Cuando hay una elección con más polarización, más división, eso hace que más gente vaya a votar”, señaló.
Agregó que el descenso del abstencionismo no fue un fenómeno localizado, sino que se presentó en todo el país, lo que refuerza la idea de un factor común de alcance nacional.

“Cuando uno ve que el aumento de la participación ocurrió en todas las provincias, entonces lo que tiene que haber es un factor común, y ese factor común para mí es la polarización. Siempre sigue existiendo la diferencia entre las provincias que más votan (centro) y las que menos (costas), pero bajó en todas”, explicó.
Abrumador triunfo en las costas
Fernández triunfó en todos los cantones de las provincias costeras (Puntarenas, Guanacaste y Limón), mientras en Alajuela solo no obtuvo el triunfo en Zarcero.
La oficialista se impuso en 63 cantones, mientras el PLN solo en 21, todos en el centro del país.
“Ella (Fernández) ya llevaba una ventaja, eso las encuestas lo mostraban, y esa mayor participación lo que hizo fue fortalecer aún más esa ventaja”, explicó. En esos territorios, donde históricamente se vota menos, la disminución del abstencionismo se tradujo en diferencias “abismales” a favor del PPSO.
En los cantones con menor abstencionismo (Valle Central), las diferencias en favor del liberacionista Álvaro Ramos fueron mínimas.
Los cantones con menor abstencionismo:
- Zarcero (Alajuela): 17,20 %
- Flores (Heredia): 19,53 %
- Belén (Heredia): 20,63 %
- Barva (Heredia): 20,96 %
- Santo Domingo (Heredia): 21,51 %
En todos ellos, salvo Barva, ganó el PLN. Sin embargo, el triunfo liberacionista fue mínimo, salvo en Santo Domingo donde la diferencia en favor de los verdiblancos superó los 2.000 votos.

Los cantones con mayor abstencionismo fueron los siguientes:
- Talamanca (Limón): 49,36 %
- La Cruz (Guanacaste): 46,43 %
- Los Chiles (Alajuela): 45,55 %
- Puerto Jiménez (Puntarenas): 45,07 %
- Golfito (Puntarenas): 44,88 %
En todos estos cantones, donde también aumentó la participación electoral, triunfó el PPSO con amplio margen.
Los datos muestran que se vota más en los cantones del Valle Central. Pese a que bajó, el abstencionismo sigue siendo alto en las tres provincias costeras.
Alfaro señaló que el país enfrenta un “clivaje urbano-rural” que se ha vuelto cada vez más determinante. “Es una brecha histórica, presente desde los años 50, pero hoy está cobrando más relevancia”, indicó.
En las zonas urbanas del Valle Central, se registra mayor participación y resultados más equilibrados, mientras que en las zonas rurales y costeras persiste un abstencionismo más alto y un apoyo mucho más concentrado al oficialismo. “Esta diferencia urbano-rural hoy inclina de forma más clara los resultados electorales”.
“Esta es una de las elecciones donde más se vio marcada esa diferencia”, finalizó Alfaro, en referencia a la brecha entre el Valle Central y las provincias costeras.

Nuevos cantones
Hubo dos casos particulares en Puntarenas: Monteverde y Puerto Jiménez, cantones que participaron por primera vez en unas elecciones nacionales.
En ambos casos triunfó la oficialista, como fue la tónica en Puntarenas.
Monteverde fue creado oficialmente el 29 de septiembre de 2021 y Puerto Jiménez el 8 de abril de 2022; sin embargo, no fue sino hasta 2026 cuando sus habitantes pudieron votar por primera vez para elegir presidente, vicepresidentes y diputados.
Hubo un contraste entre ambos: Monteverde registró el menor nivel de abstencionismo de la provincia, mientras que Puerto Jiménez se ubicó como el cantón donde menos personas acudieron a las urnas.
