El Ministerio Público aclaró la referencia dada por la presidenta de la República, Laura Fernández, sobre el número de “pasadas” de uno de los sospechosos del homicidio del oficial de Fuerza Pública, Gerson Rosales Cascante.
“No hay palabras para esto. Hoy, hay una viuda, un huérfano y una madre que llora un policía caído por un desgraciado que habían pasado 29 veces los policías de Costa Rica. ¡29 veces! había sido pasado el asesino de uno de nuestros oficiales“, aseveró este jueves la presidenta Fernández.
El Ministerio Público aseguró que, tras esas palabras, era necesario aclarar “el alcance de la información”. Según detalló, después de una revisión efectuada en las oficinas de Batán, Limón, Bribri, Pococí y Siquirres, se determinó que los sospechosos registran, en conjunto, seis causas penales en las que figuran como imputados.
“Según la verificación realizada, existe un expediente relacionado con el imputado de apellido Menocal, tres vinculados con el sospechoso de apellido Vílchez y dos con Mora. Ninguna de estas causas corresponde a delitos contra la vida y todas fueron tramitadas y/o resueltas por la Fiscalía de Batán. La revisión no permitió identificar causas penales en otras jurisdicciones de la provincia de Limón, contra dichas personas“, apuntaron.
Rosales fue asesinado a balazos, en un ataque armado dirigido contra él y otro oficial (que ya fue dado de alta) en Batán de Matina, en Limón.
Por este caso, se han detenido a tres hombres, según confirmó el director interino del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Michael Soto. Se trata de Mora González, Menocal Vílchez y Vilchez Rocha.

¿A qué se refería Laura Fernández con ‘29 pasadas’?
La Fiscalía aclaró el alcance del término “pasada”: “Se utiliza para referirse a abordajes o intervenciones realizadas por la Fuerza Pública en situaciones que no necesariamente constituyen delito o contravención. Entre ellas pueden incluirse episodios relacionados con embriaguez o consumo de licor en vía pública, alteración del orden público o portación de pequeñas cantidades de droga para consumo personal", explicaron.
El Ministerio Público explicó que ese tipo de actuaciones quedan registradas en bitácoras de la Policía administrativa. Sin embargo, al no tratarse necesariamente de hechos delictivos, las personas no son remitidas ante las fiscalías para la formulación de cargos.
“En consecuencia, el término “pasadas” no corresponde a una categoría procesal ni equivale a antecedentes penales o causas judiciales“, agregaron.
La Fiscalía detalló los expedientes de los tres imputados.
- Menocal figura como imputado un expediente en la Fiscalía de Batán:
-25-000502-1103-PE, por el presunto delito de robo agravado, en la cual se planteó solicitud de sobreseimiento definitivo, el 31 de octubre del 2025.
- Vílchez es imputado en las siguientes causas en la Fiscalía de Batán:
-25-000312-1521-PE por el presunto delito de maltrato (Ley de Penalización de Violencia contra las Mujeres. LPVM); se planteó solicitud de desestimación el 30 de junio del 2025.
-23-000450-1521-PE por el presunto delito de maltrato (LPVM); se planteó solicitud de desestimación el 12 de octubre del 2023.
-19-000416-1521-PE por el presunto delito de incumplimiento a una medida de protección (LPVM); se planteó solicitud de sobreseimiento el 31 de julio del 2019.
- Mora es imputado en una causa en la Fiscalía de Batán:
-24-00013-1103-PE por los delitos de robo agravado y almacenamiento de droga. La causa fue acusada y se encuentra con apertura de juicio para realizar el 6 de agosto de 2026.
- 24-000083- 103-PE por el presunto delito de receptación; se encuentra desestimada desde el 14 de marzo del 2024.
El ataque
Según se observa en un video, el ataque contra el oficial Gerson Rosales ocurrió cuando una motocicleta de la Fuerza Pública se encontraba estacionada en una esquina con dos funcionarios a bordo, cuando dos sujetos que también viajaban en moto abrieron fuego contra los uniformados y luego huyeron del sitio.
El análisis de cámaras de seguridad en Batán permitió a los agentes judiciales determinar la participación de dos motocicletas con un total de cuatro personas en el homicidio. Uno de los vehículo es de color negro y otro de color azul.
En las grabaciones se observa que, tras los disparos, los sujetos huyeron hacia el barrio Davao, unos tres kilómetros al norte del centro de Batán.
Los oficiales recibieron información sobre individuos que se escondían en esa zona y, una vez intervenida una de las viviendas, la actitud sospechosa de las personas que estaban en esa casa llevó a los agentes a encontrar un arma de fuego que coincide con el calibre 9 mm que se utilizó en el homicidio.
Además, tenía varias balas y, tras analizar tanto los proyectiles como los casquillos, los investigadores determinaron que coinciden en marca y características con los que se encontraron en el sitio del suceso.
A las 12:30 a. m., el OIJ ejecutó un allanamiento en una vivienda en esa misma zona y allí se hallaron cuatro cascos de moto, las propias motocicletas, ropa y un par de zapatos. Todos los elementos coinciden 100% con los utilizados en el atentado contra la Policía, confirmó Michael Soto, director a. i.de la Policía Judicial.
Rosales ingresó a laborar al Ministerio de Seguridad Pública el 16 de octubre de 2017 y se desempeñaba como agente conductor.
Durante su carrera policial trabajó en la Dirección Regional de la Fuerza Pública en Limón, específicamente en las delegaciones de Talamanca y Batán. Estaba casado y era padre de un niño de cuatro años.

Este viernes, la comunidad de Bribri, en Talamanca, dio el último adios a Rosales.
El Ministerio Público también expresó su solidaridad con la familia del oficial fallecido, así como del policía herido.
“La institución reitera su compromiso de investigar estos hechos con rigor, objetividad y apego a la ley, con el fin de establecer las responsabilidades correspondientes”, declaró.
