
Desde que se reportó el ataque armado contra efectivos de la Fuerza Pública de Batán que culminó con la muerte del oficial Gerson Rosales Cascante, agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) pusieron en marcha las pesquisas para esclarecer la identidad de los gatilleros y el motivo por el cual habrían atentado contra los oficiales.
Michael Soto, director a. i. de la Policía Judicial, afirmó que, aunque todavía es muy preliminar, el motivo por el cual los sospechosos habrían asesinado a Rosales la tarde del miércoles estaría relacionado con su labor policial.
En los últimos días y meses, explicó, la Fuerza Pública ha desarrollado operativos que culminaron con el decomiso de gran cantidad de droga al menudeo a la organización criminal que opera en la zona, cuyo cabecilla es Jonathan Pérez Méndez, alias Tan.
Tan es uno de los hombres más buscados por las autoridades desde agosto del 2024 y es considerado el sucesor de Alejandro Arias Monge, alias Diablo, también en fuga.
El sujeto ha logrado burlar durante años las operaciones para capturarlo y, desde donde se esconde, también ha amenazado a la Policía. En agosto del año anterior circuló un video en el que, entre armas, lanzó una frase retadora hacia las autoridades: “Suelten a esos chamacos, dejen de estar jodiendo a esos chamacos que son inocentes, búsquenme a mí”, dijo.
En ese entonces, el prófugo hacía referencia a un operativo que ejecutaron el OIJ y la Fiscalía de Limón, en el que se detuvo a 11 menores de edad.
Gatillero detenido
El análisis de cámaras de seguridad en Batán permitió a los agentes judiciales determinar la participación de dos motocicletas con un total de cuatro personas a bordo en el homicidio de Gerson Rosales. Uno de los vehículo es de color negro y otro de color azul.
En las grabaciones se observa que, tras los disparos, los sujetos huyeron hacia el barrio Davao, situado aproximadamente tres kilómetros al norte del centro de Batán.
Los oficiales recibieron información que señalaba que los sospechosos se escondían en esa zona y, una vez intervenida una de las viviendas, la actitud sospechosa de las personas que estaban en esa casa llevó a los agentes a encontrar un arma de fuego que coincide con el calibre 9 mm que se utilizó en el homicidio.
Además, tenía varias balas y, tras analizar tanto los proyectiles como los casquillos, los investigadores determinaron que coinciden en marca y características con los que se encontraron en el sitio del suceso.
A las 12:30 a. m., el OIJ ejecutó un allanamiento en una vivienda en esa misma zona y allí se hallaron cuatro cascos de moto, las propias motocicletas, ropa y un par de zapatos. Todos los elementos coinciden 100% con los utilizados en el atentado contra la Policía, confirmó Soto.
El allanamiento permitió también la detención del presunto gatillero, un hombre de apellido Menocal, de 26 años, y otro sujeto de apellido Vílchez, de 32 años. Sobre este último no se tiene claro cuál sería su participación en los hechos.
El director a. i. de la Policía Judicial envió sus condolencias a la Fuerza Pública y al Ministerio de Seguridad Pública. “Sentimos esa muerte como propia porque somos una sola fuerza, somos un solo grupo de policías”, afirmó.
