Editorial

Editorial: Violencia antimigrantes en Mineápolis: trágico saldo; ejemplar resistencia ciudadana

La ciudad de Mineápolis ha sido víctima de una brutal arremetida, con saldo de dos muertes inocentes. Debido a la resistencia local y el rechazo nacional, el gobierno de Trump está en proceso de rectificar su curso

Una tarjeta con imágenes de Renee Good y Alex Pretti yace en medio de flores y otros recuerdos en un servicio memorial de Mineápolis. Ambos murieron por disparos del ICE, que tendrá presencia en los Juegos Olímpicos.
Una tarjeta con imágenes de Renee Good y Alex Pretti yace en medio de flores y otros recuerdos en un servicio memorial de Mineápolis. Ambos murieron por disparos del ICE, que tendrá presencia en los Juegos Olímpicos. OCTAVIO JONES
Un hombre habla con agentes federales mientras los manifestantes se reúnen cerca del lugar donde, según las autoridades estatales y locales, un hombre fue baleado por agentes federales esa misma mañana en Minneapolis, Minnesota. Fotografía:
En Minneapolis, Minnesota, agentes federales impiden el paso a un hombre, cerca del lugar donde fue abatido a tiros Alex Pretti, segunda víctima de la violencia antimigrantes de Trump. (ROBERTO SCHMIDT/AFP)

Las promesas de expulsiones masivas de migrantes, envueltas en discursos incendiarios con tintes racistas, fueron parte esencial de la campaña electoral de Donald Trump en 2024; también, una de las razones de su triunfo. Tras llegar a la Presidencia, hace un año, las puso de inmediato en marcha, con acciones a menudo arbitrarias, y despliegues publicitarios destinados a infundir temor entre sus posibles víctimas y generar apoyo y deleite entre sus partidarios más duros.

La campaña ha incluido redadas masivas, detenciones injustas, violencia injustificada, deportaciones masivas y un desdén por principios humanitarios esenciales.

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