Editorial

Editorial: Reajuste a pensiones gratuitas

El año pasado la CCSS trasladó ¢18.282 millones al Fondo de Retiro de Empleados (FRE), un sistema de pensiones gratuitas, sin aporte del trabajador, financiadas en su totalidad con dinero de los asegurados. Este año los traslados aumentarán a ¢28.001 millones.

Trabajadores de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) iniciaron una huelga general este lunes contra las medidas de empleo público implementadas con la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas. Fotografía: Unión Nacional de Empleados de la Caja (Undeca).
Trabajadores de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) iniciaron una huelga general este lunes contra las medidas de empleo público implementadas con la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas. Fotografía: Unión Nacional de Empleados de la Caja (Undeca).

El año pasado la Caja Costarricense de Seguro Social trasladó ¢18.282 millones al Fondo de Retiro de Empleados (FRE), un sistema de pensiones gratuitas, financiadas con el dinero de los asegurados. Este año los traslados aumentarán a ¢28.001 millones, porque la Junta Directiva aprobó fijar el aporte institucional en un 3 % de la planilla en vez del 2 % vigente.

El aumento se logró mediante la redistribución del dinero aportado a otros dos programas de privilegio: el Fondo de Capital de Retiro y al Fondo de Reserva Institucional de Préstamos, que pasaron a recibir el 1 % de la enorme planilla en lugar del 2 %. Los nuevos recursos pretenden alargar la vida del régimen de pensiones y financiar sus gastos administrativos, hasta ahora asumidos por el seguro de enfermedad y maternidad.

El sistema tiene 18.000 pensionados y 56.000 trabajadores con derecho a recibir el beneficio. Ninguno contribuye o contribuyó un solo céntimo. Por eso, es insostenible y la Caja se vio obligada a rebajar los beneficios de los futuros pensionados. El tope de pensión será el 7 % del salario promedio de los últimos 240 meses, con un máximo de ¢113.000 al mes. El ajuste es un gran avance en relación con el tope establecido hasta ahora. El sistema pagaba incluso el 15 % del salario de los últimos 12 meses, con un máximo de ¢325.000 al mes.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌