Editorial

Editorial: Ley de empleo público: necesidad, no imposición externa

La ley de empleo público, como las demás medidas planteadas por Costa Rica, no es una imposición del FMI y nadie la ha expuesto de esa manera.

18/01/2020. La fracción del PLN sostiene una encerrona para definir posiciones sobre reforma al empleo público. Foto: Josué Bravo
18/01/2020. La fracción del PLN sostiene una encerrona para definir posiciones sobre reforma al empleo público. Foto: Josué Bravo
10/11/2020. La comisión de Gobierno y Administración, de la Asamblea Legislativa, dictaminó la reforma del empleo público. Foto: captura de pantalla.

Nadie, ni el gobierno ni los diputados ni la prensa bien informada han atribuido al Fondo Monetario Internacional (FMI) la exigencia de alguna medida específica en el marco de la negociación con Costa Rica de un crédito de $1.750 millones y un programa de equilibrio fiscal. Por el contrario, se ha insistido en las notables diferencias entre la institución de los años ochenta, cuando exigía medidas específicas incorporadas a los programas de ajuste estructural (PAE), y la actual.

Ahora, el FMI pide a los países proponer los medios para equilibrar sus finanzas. La institución constata la suficiencia de las propuestas para alcanzar la estabilización y, con base en esa valoración, concede los créditos. Por eso, se ha repetido hasta la saciedad que el valor del acuerdo no se limita a los $1.750 millones. La firma con el Fondo es una carta de presentación a la comunidad financiera internacional. Si el FMI nos presta dinero, es porque está convencido de la utilidad de las medidas planteadas por Costa Rica para restituir la estabilidad fiscal. Esa convicción se traslada a la agencias calificadoras de crédito y a los inversionistas, con un efecto moderador de los premios exigidos por invertir en bonos nacionales.

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