Editorial

Editorial: Paso al frente

Con la definición de la reforma necesaria del empleo público, el gobierno muestra su disposición a asumir el costo político.

17/11/2020, San José, Redacción Integrada de Grupo Nación, fotografías del ministro de hacienda Elian Villegas Valverde. Fotografía José Cordero
17/11/2020, San José, Redacción Integrada de Grupo Nación, fotografías del ministro de hacienda Elian Villegas Valverde. Fotografía José Cordero Jose Cordero

El gobierno dio el paso al frente y mal haríamos si no lo reconociéramos. A la carta enviada el jueves a los diputados por el ministro de Hacienda, Elian Villegas, le falta precisión en varios aspectos, pero no en el compromiso de la administración con una pieza de legislación fundamental: la ley de empleo público.

La misiva supera las ambigüedades imperantes hasta ahora y declara el apoyo del gobierno a una reforma bien definida. La ley, dice el ministro, es fundamental para reducir el gasto en un 1,5 % del producto interno bruto (PIB) entre el 2021 y el 2022. No se trata, pues, de cualquier reforma, sino de un cambio sustancial y eficaz.

Para asegurar el impacto deseado sobre las finanzas públicas, es necesario ajustar el texto actual, dice Villegas, «en línea con las propuestas de la ministra de planificación, Pilar Garrido». La funcionaria aboga por la inclusión de los empleados actuales y no solo los futuros en el régimen de salario global establecido por la nueva ley. Además, critica la posibilidad del traslado inmediato al salario global de los funcionarios cuyos sueldos son inferiores a los de su escala y aboga por mantenerles los pluses mientras llegan, paulatinamente, al salario fijado para su categoría. La redacción actual del proyecto demandaría ¢32.000 millones anuales de gasto adicional.

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