Editorial

Editorial: La democracia que sostiene los derechos de las mujeres

Los derechos de las mujeres siguen siendo un proceso histórico en disputa permanente: no son irreversibles; siempre estarán en riesgo. El desafío actual no consiste únicamente en conquistar nuevas garantías, sino en sostener las ya alcanzadas frente a retrocesos nacionales y globales

Mujer cuyo rostro no se ve sostiene bandera de Costa Rica
Mujer cuyo rostro no se ve sostiene bandera de Costa Rica Shutterstock
Mujer cuyo rostro no se ve sostiene bandera de Costa Rica
En materia de derechos de las mujeres, en Costa Rica se observan simultáneamente avances institucionales y desigualdades persistentes. (Shutterstock/Imagen)

El 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres, se suele convocar a reflexionar sobre los pendientes en materia de derechos de las mujeres. Sin embargo, la coyuntura actual obliga también a recordar que los avances que hoy existen en nuestro país no surgieron orgánicamente. Son el resultado de luchas sociales, de movilización colectiva y de disputas políticas sostenidas durante décadas, que terminaron por transformar la normativa, la institucionalidad y la justicia. Esos cambios han materializado el reconocimiento de derechos, cuya garantía solo es posible dentro del marco del Estado social y democrático de derecho.

A pesar de sus tensiones y contradicciones, ha sido la democracia costarricense lo que ha permitido que esas disputas sociales encontraran mecanismos institucionales que concretaran esas reformas legales y políticas públicas. Desde esa perspectiva, los derechos de las mujeres constituyen un proceso histórico en disputa permanente y, por lo tanto, no son irreversibles, sino que siempre estarán en riesgo.

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