Editorial

Editorial: Guardaparques, los héroes en el olvido

Nuestros guardaparques sobreviven sin radios, sin armas funcionales, con chalecos antibalas vencidos o inexistentes. Mientras tanto, los delitos ambientales se multiplican: solo entre el 12 y el 20 de abril de 2025, se recibieron 48 denuncias

Al tener Costa Rica solo 400 guardaparques, cada uno debe cubrir, en promedio, 3.257 hectáreas, más de seis veces lo recomendado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Foto con fines ilustrativos de Rafael Pacheco
Al tener Costa Rica solo 400 guardaparques, cada uno debe cubrir, en promedio, 3.257 hectáreas, más de seis veces lo recomendado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Foto con fines ilustrativos de Rafael Pacheco Rafael Pacheco Granados

“En cualquier momento puede ser nuestro último recorrido”. La frase de Óscar Beita, guardaparques en Corcovado, describe los peligros que afrontan los 400 hombres y mujeres que protegen nuestros tesoros naturales sin lo más mínimo para garantizar su propia seguridad. Así lo reveló el reportaje "Guardaparques patrullan con la muerte al hombro“, elaborado por la periodista Sofía Sánchez, y publicado en la Revista Dominical del 4 de mayo.

Nuestros guardaparques sobreviven sin radios, sin armas funcionales, con chalecos antibalas vencidos o inexistentes; incluso, deben comprar pantalones, calzado o agua potable para afrontar a cazadores furtivos, narcos o coligalleros armados con fusiles.

Realmente es imposible que creamos que se puede proteger más de una cuarta parte de nuestro territorio terrestre y una vasta porción de mar con 400 guardaparques. Cada uno debe cubrir, en promedio, 3.257 hectáreas, más de seis veces lo recomendado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). El número real se reduce aún más si se considera que muchos son asignados a tareas administrativas.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌