Política

Costa Rica aumenta sus áreas protegidas, pero recorta recursos para resguardarlas

Actualmente, el país tiene protegido el 25,5% de su espacio terrestre y el 27,9% de su superficie marina. Sin embargo, las autoridades reconocen que la insuficiencia de recursos complica su correcto resguardo

A 15 años de haberse establecido el Corredor Marino de Conservación del Pacífico Este Tropical (CMAR) entre los países de Ecuador, Colombia, Panamá y Costa Rica, para la protección, conservación y mejor manejo de la biodiversidad de la región que comprende las islas Coco, Galápagos, Malpelo, Gorgona y Coiba; los Ministros de Ambiente de estos países renovaro su compromiso de cooperación regional para garantizar la salud ecológica y la actividad pesquera productiva sostenible. Foto: Suministrada por Minae
A 15 años de haberse establecido el Corredor Marino de Conservación del Pacífico Este Tropical (CMAR) entre los países de Ecuador, Colombia, Panamá y Costa Rica, para la protección, conservación y mejor manejo de la biodiversidad de la región que comprende las islas Coco, Galápagos, Malpelo, Gorgona y Coiba; los Ministros de Ambiente de estos países renovaro su compromiso de cooperación regional para garantizar la salud ecológica y la actividad pesquera productiva sostenible. Foto: Suministrada por Minae

Costa Rica expandió su área legalmente protegida en un impresionante 541% durante los últimos cinco años, con el propósito de preservar ecosistemas en bosques, humedales y mares nacionales. Ese hito conservacionista; sin embargo, en la práctica nunca estuvo acompañado de la asignación de recursos públicos para afrontar el aumento de las responsabilidades de vigilar más espacio.

Por el contrario, mientras el Estado proclamaba la incorporación de 150.000 kilómetros al sistema de protección ambiental —principalmente de mares—, por otro lado recortaba recursos presupuestarios a las instituciones encargadas de ejercer la vigilancia de dichas áreas protegidas.

El Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac), por ejemplo, pasó de tener un presupuesto de ¢40.571 millones en 2020, a solo ¢26.026 millones el año siguiente, es decir, que sufrió un disminución de recursos del 36%.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌