Editorial

Editorial: El genocidio que ya no puede negarse

Respetados expertos han concluido que Israel comete ese horrendo crimen contra el pueblo palestino. Sus aseveraciones no son sentencias judiciales, pero sí contundentes e inobjetables revelaciones

Genocidio en Franja de Gaza, Benjamin Netanyahu, palestinos, Israel, hambre, privación de alimentos
Genocidio en Franja de Gaza, Benjamin Netanyahu, palestinos, Israel, hambre, privación de alimentos Archivo
Tiendas de campaña que albergan a palestinos desplazados por el conflicto este lunes en el noroeste de Khan Yunis, en el sur de la Franja de Gaza. Fotografía:
Centenares de miles de palestinos han emprendido la huida a “zonas seguras”, que no son otra cosa que enormes campos de concentración, donde viven en tiendas de campaña. (-/AFP)

El concepto de “genocidio” debe usarse con extrema prudencia. Horrendos como son los crímenes de guerra o los de lesa humanidad, cometidos contra civiles, no basta con que se produzcan, ni con que tengan carácter masivo, para que califiquen como genocidio. La razón es clara: su naturaleza está claramente tipificada en el derecho internacional por la Convención para su prevención y sanción, adoptada en 1948, como respuesta a las atrocidades de la Segunda Guerra Mundial y, sobre todo, el Holocausto del pueblo judío.

Vigente desde 1951, su artículo II define como genocidio la perpetración de uno o más de cinco actos “con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso”. Dichos actos son: 1) la matanza de miembros del grupo; 2) la lesión grave a la integridad física o mental de ellos; 3) su sometimiento intencional a condiciones de existencia que conduzcan a su destrucción física, total o parcial; 4) las medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo, y 5) el traslado por la fuerza de niños a otro grupo.

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