Editorial

Editorial: Cuando la red de cuido infantil falla, el país pierde

Cuanto más robusta y accesible es la red de cuido, mayor es la participación femenina en el empleo formal. No es un ‘problema de mujeres’, sino nacional, por sus fuertes consecuencias sociales y económicas

Tomas de San José Centro
La tasa de participación laboral de las mujeres es del 46%, frente al 70% de los hombres, y luego de la maternidad cae dos puntos adicionales. Foto: Alonso Tenorio
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La tasa de participación laboral de las mujeres es del 46%, frente al 70% de los hombres, y luego de la maternidad cae dos puntos adicionales. Foto: (Alonso Tenorio)

Las mujeres sufren un fuerte castigo en el mercado laboral: participan menos, les cuesta más encontrar empleo y ganan menos por el mismo trabajo. Y cuando se convierten en madres, esas desventajas se acentúan y las expulsan hacia la informalidad, advierte el último informe del Programa Estado de la Nación.

Conviene llamar la atención sobre este tema porque no es un “problema de mujeres”, sino nacional, por sus fuertes consecuencias sociales y económicas. Cada mujer que queda fuera del mercado laboral formal representa talento desperdiciado, menor productividad, una base contributiva más débil y mayor presión futura sobre la seguridad social. En una sociedad que envejece, excluir o precarizar el trabajo femenino reproduce desigualdad, compromete el desarrollo y el bienestar colectivo.

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