Editorial

Editorial: Aniversario de terror y violencia

Este lunes se cumple un año de la masacre de Hamás contra Israel, en medio de una creciente violencia

Cientos de personas huyeron corriendo y en carros del atque que perpretó Hamás en Israel, en el festival de música Tribe of Nova, el pasado 7 de octubre.
Cientos de jóvenes que asistieron al festival Tribe of Nova trataron de huir de las milicias de Hamás el 7 de octubre. El Comercio/Perú/GDA

Este lunes se cumple un año de los horribles ataques terroristas de Hamás contra Israel, que condujeron a la peor tragedia del pueblo judío desde los tiempos más sombríos de la Segunda Guerra Mundial. El 7 de octubre del 2023, sus comandos masacraron a 1.200 inocentes al sur del país y tomaron alrededor de 250 rehenes. De estos, algunos ya están libres, pero el resto permanece en cautividad, con un número indeterminado de muertos. Es un aniversario para lamentar y condenar, no solo por las horribles tragedias ya infligidas, sino por otras más que podrían venir.

Desde ese día, el ruido de las armas no ha cesado; al contrario, se ha acrecentado, con Israel como principal generador, y el Cercano Oriente está más próximo que nunca en décadas a una guerra regional de aterradoras consecuencias.

Si alguna conclusión certera podemos sacar a partir de lo sucedido hasta ahora, es que no bastará con la violencia para resolver el conflicto del que ella surgió con inusitada crueldad. El detonante de lo que ahora ocurre responde a la decisión de un grupo terrorista. De esto no hay duda. Sin embargo, sus raíces son profundas, y así como alimentaron los hechos de hace un año, seguirán alimentando otros. Mientras esta incontrovertible realidad no se aborde con realismo, cualquier “victoria” militar de Israel atizará renovados enfrentamientos mañana.

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