Editorial

Editorial: Israel tiene derecho a vivir en paz

La agresión del grupo terrorista Hamás, iniciada el sábado contra Israel, es un acto deleznable y como tal debe ser condenado con contundencia

TOPSHOT - A young woman reacts as she speaks to Israeli rescuers  in Tel Aviv, after a was hit by a rocket fired by Palestinian militants from the Gaza Strip on October 7, 2023. Palestinian militant group Hamas launched a surprise large-scale attack against Israel on October 7, firing thousands of rockets from Gaza and sending fighters to kill or abduct people as Israel retaliated with devastating air strikes. (Photo by JACK GUEZ / AFP)
TOPSHOT - A young woman reacts as she speaks to Israeli rescuers in Tel Aviv, after a was hit by a rocket fired by Palestinian militants from the Gaza Strip on October 7, 2023. Palestinian militant group Hamas launched a surprise large-scale attack against Israel on October 7, firing thousands of rockets from Gaza and sending fighters to kill or abduct people as Israel retaliated with devastating air strikes. (Photo by JACK GUEZ / AFP) JACK GUEZ

La agresión del grupo terrorista Hamás, iniciada el sábado contra Israel, es un acto deleznable y como tal debe ser condenado con contundencia. La respuesta de los israelíes, con todo su poderío, es correcta y de lógica supervivencia, a lo cual han debido acostumbrarse porque a una parte del mundo todavía le cuesta entender el derecho de los judíos a la existencia. El pensamiento genocida no se circunscribe al imaginario islamista, el antisemitismo persiste en Occidente, donde falta criterio para comprender los horrores extremos cuando el odio no es erradicado a tiempo, de lo cual el mejor ejemplo es la muerte de cuando menos 600 israelíes y 100 secuestrados el fin de semana.

La comunidad internacional tiene el deber de apoyar a Israel por principio democrático, para demostrar que los acuerdos solo son posibles si existe voluntad, pero específicamente la voluntad ha estado ausente en el caso de los líderes palestinos. En la carta fundacional de Hamás dice que “no existe solución al problema palestino sino a través de la yihad” y “las iniciativas, las propuestas y las conferencias internacionales no son sino una pérdida de tiempo, un ejercicio inútil”. Bajo esta premisa, la paz nunca germinará.

Por tanto, el fatalismo no debe nublar la vista, dados los acontecimientos recientes, ni ser estímulo para ceder ante quienes proponen matar a unos para colocar a otros en su lugar. Hamás no puede esperar reconocimiento e Israel tiene derecho a defenderse y rechazar el chantaje.

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