Editorial

Editorial: 5.148 vehículos robados: la cifra que Costa Rica no puede ignorar

Combatir a estos delincuentes solo será efectivo si las instituciones del Estado cooperan dentro del ámbito de sus respectivas competencias, con pleno respeto a la independencia judicial. La respuesta no puede concentrarse solo en quien sustrae un auto: debe alcanzar a quienes lo desarman, alteran su identidad, falsifican documentos y lo introducen en los circuitos comerciales

Fotos conceptuales sobre tacha de vehículos y robos en San José. Foto Shutterstock
Fotos conceptuales sobre tacha de vehículos y robos en San José. Foto Shutterstock Shutterstock
En 2025, 2.767 de los robos de vehículos (el 53,75%) ocurrieron bajo la llamada modalidad del "descuido", es decir, estaban estacionados en la calle. (Shutterstock)

Costa Rica cerró el año 2025 con 5.148 robos de vehículos, la cifra más alta de la última década. Las estadísticas y pesquisas del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) muestran la existencia de una cadena delictiva que comienza con quien ejecuta el robo y sigue con redes dedicadas a desarmar, “gemelear”, documentar y revender vehículos robados o sus piezas como repuestos.

Frenar a delincuentes tan bien organizados demanda recursos, inteligencia y una acción coordinada del Estado. Por ello, debe recordarse que al Poder Ejecutivo le corresponde prevenir; al OIJ, investigar; a la Fiscalía, dirigir la acción penal; a los tribunales, juzgar; y a la Asamblea, aprobar leyes y recursos. Y ninguno puede actuar por sí solo ante criminales que, además, roban la paz.

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