
Tener al perro o gato dentro de la casa, protegerlo y no sacarlo a pasear por temor a que adquiera pulgas o garrapatas... Aunque muchas personas creen que con estos cuidados la mascota está a salvo, lo cierto, según una veterinaria, es que estos parásitos no necesitan que el animal ande afuera para afectarlo.
Lo que debe saber:
- Las pulgas y las garrapatas pueden llegar a una mascota que nunca sale de casa.
- Desparasitar no evita que el parásito llegue, pero sí ayuda a impedir que permanezca el tiempo suficiente para transmitir enfermedades.
- Revisar el pelaje con frecuencia puede ayudar a detectar el problema antes de que cause molestias o complicaciones.
¿Cómo llegan las pulgas y las garrapatas a una mascota que nunca sale?
La médico veterinaria Adriana Víquez, del Centro Veterinario Astuvet, parte de la red médica Medismart, asegura que esta es una de las dudas que más escucha en consulta. La respuesta suele sorprender a muchos dueños: muchos asocian las pulgas y las garrapatas con mascotas que pasan tiempo en la calle, cuando en realidad estos parásitos pueden llegar al hogar por diferentes vías.
“Nos ha pasado mucho que la persona no se explica cómo el gatito tiene una pulga o una garrapata“, comentó.
Cuando esto ocurre, precisó, hay dos preguntas que vale la pena hacerse:
- ¿Su vivienda está cerca de lotes baldíos?
- ¿Hay varios perros o gatos que viven cerca?
Si la respuesta es afirmativa, la explicación es sencilla: las pulgas pueden desplazarse grandes distancias dando saltos para encontrar un hospedador (la mascota), mientras que las garrapatas son capaces de caminar bastante y permanecer vivas durante mucho tiempo sin alimentarse de sangre.
Es por esa razón que, aunque su perrito o gatito permanezca dentro de casa y el hogar esté limpio, los parásitos pueden llegar.
Por otro lado, uno de los factores que aumentan el riesgo es no mantener al día la desparasitación preventiva de la mascota.
Eso sí, aunque la recomendación de desparasitar suele asociarse con los perros, Víquez advierte que muchos propietarios olvidan incluir a los gatos, los cuales también deben ser desparasitados.
“La gente deja olvidado a los gatitos pensando ‘no, él está en la casa, no sale, ha estado feliz’. También presentan parásitos“, señala.
La desparasitación no impide que lleguen las pulgas, pero protege a la mascota
Víquez aclara que los antiparasitarios disponibles en el mercado no actúan como repelentes. Es decir, la pulga o la garrapata sí puede llegar a la mascota. Sin embargo, si está desparasitado, la pulga o la garrata muere.
“El parásito tiene que llegar, morder al perro, y en la sangre, pues está el principio activo, que para el perro no es absolutamente nada, pero para la pulga y la garrapata sí, y mueren“, explica.

En otras palabras, que una mascota esté desparasitada permite que la pulga o garrapata muera poco después de alimentarse y disminuye el tiempo que permanece adherido al animal.
Según la especialista, ese detalle es importante porque algunas enfermedades transmitidas por las garrapatas (como la Erliquiosis) necesitan que el parásito permanezca adherido durante cierto tiempo para contagiar al hospedador. Pero, si el tratamiento actúa rápidamente, ese riesgo disminuye.
Revise estas zonas del cuerpo de su mascota con frecuencia
No basta con observar rápidamente el pelaje. Víquez explicó que las pulgas y las garrapatas suelen esconderse en sitios muy específicos, por lo que la revisión debe ser muy detallada.
Las pulgas suelen aparecer en:
- Cuello.
- Cara.
- Base de la cola (y toda la parte trasera de la mascota).
“Cuando ustedes ven como unas pelotitas negras, probablemente el paciente (su mascota) tenga pulgas, porque esas son las heces de las pulgas”, detalló.
Las garrapatas suelen esconderse en:
- Cuello.
- Cola.
- Orejas.
- Axilas.
- Ingles.
- En la boca o cerca de ella.
En mascotas de pelo largo, la especialista recomienda utilizar un cepillo para facilitar la revisión sin causarles tanto estrés.
Señales en el comportamiento de la mascota
En los perros, el rascado constante suele ser la señal más evidente.
En los gatos, en cambio, el comportamiento puede ser distinto.
La veterinaria explica que muchos gatitos comienzan a lamerse repetidamente una misma zona del cuerpo. Como tienen una lengua áspera, pueden terminar arrancándose el pelo debido a la irritación causada por las pulgas.
Por eso, además de revisar el pelaje con frecuencia, recomienda prestar atención a cualquier cambio en el comportamiento de la mascota y mantener al día el esquema de desparasitación indicado por el médico veterinario.
