
La alimentación durante el embarazo influye de forma directa en la salud de la madre y en el desarrollo del bebé. Elegir los nutrientes adecuados reduce el riesgo de complicaciones y favorece un crecimiento óptimo en cada trimestre de la gestación.
Es por eso que una de las dudas más frecuentes al confirmar el embarazo se relaciona con la dieta: saber qué alimentos consumir y cuáles evitar, para transitar esta etapa con mayor seguridad y bienestar.
En ese sentido, la nutricionista Alejandra Alfaro, del Centro de Nutrición Clínica y del Hospital Metropolitano, detalla una guía práctica sobre los alimentos recomendados y los que deben excluirse durante el embarazo.
Lo que debe saber:
- Consumir los nutrientes adecuados ayuda a prevenir complicaciones como anemia, hipertensión o diabetes gestacional.
- Algunos alimentos representan un riesgo durante la gestación y deben excluirse para reducir infecciones y efectos adversos en el bebé.
- Los suplementos prenatales permiten cubrir requerimientos clave como ácido fólico, hierro y omega-3, incluso con una dieta equilibrada.
Alimentos que se deben evitar durante el embarazo
Algunos productos representan riesgos para la salud materna y fetal, por lo que su consumo no se recomienda.
- Pescados con alto contenido de mercurio, como marlín, pez espada, tiburón o grandes cantidades de atún.
- Carnes crudas o poco cocidas, por el riesgo de infecciones.
- Quesos y lácteos no pasteurizados, que pueden contener bacterias peligrosas.
- Alcohol y tabaco, ya que no existe un nivel seguro de consumo.
- Cafeína en exceso, presente en café, té, bebidas energéticas y gaseosas.
Alimentación según la etapa del embarazo
Las necesidades nutricionales cambian a lo largo de la gestación y requieren ajustes específicos.
- Primer trimestre: énfasis en ácido fólico para prevenir defectos del tubo neural.
- Segundo trimestre: mayor aporte de calcio y vitamina D para fortalecer huesos y dientes. En esta etapa el bebé crece con mayor rapidez y se requiere un aumento calórico, salvo en mujeres con sobrepeso u obesidad al inicio del embarazo.
- Tercer trimestre: consumo adecuado de omega-3 y hierro para apoyar el desarrollo cerebral del bebé.
“En el embarazo no se trata de comer por dos, sino de nutrir por dos“, agregó Alfaro.
Nutrientes esenciales y dónde encontrarlos
Durante la gestación, cada elección alimentaria cuenta. Los alimentos consumidos se transforman en energía y nutrientes que llegan al bebé.
- Omega-3: pescados grasos como salmón, atún y sardinas.
- Ácido fólico: verduras de hoja verde oscuro, legumbres, frutas cítricas y algunos granos integrales.
- Vitamina D: huevo y pescados grasos.
- Hierro: carnes rojas, aves, mariscos, legumbres, vegetales de hoja verde, frutas secas y cereales fortificados.
- Zinc: carnes rojas, pollo, cerdo, cordero y mariscos.
- Calcio: leche, queso y yogur.

Suplementos prenatales, hidratación y prevención de complicaciones
Incluso con una dieta equilibrada, los suplementos prenatales ayudan a cubrir requerimientos clave como ácido fólico, hierro y omega-3.
Estos apoyan el crecimiento del bebé y contribuyen a prevenir anemia, hipertensión o diabetes gestacional.
Por otro lado, el consumo suficiente de agua cumple funciones esenciales durante el embarazo.
- Mantiene un buen volumen de sangre.
- Favorece la circulación de nutrientes hacia el bebé.
- Previene el estreñimiento.
- Reduce el riesgo de infecciones urinarias.
Cambios en la dieta en embarazos de alto riesgo
Cuando el embarazo presenta condiciones específicas, la alimentación requiere ajustes personalizados.
- Diabetes gestacional: control de carbohidratos y elección de alimentos con bajo índice glicémico.
- Hipertensión o preeclampsia: reducción de sal y mayor consumo de potasio, calcio y magnesio.
- Riesgo de parto prematuro: refuerzo de proteínas y omega-3.
En todos los casos, se debe seguir el plan indicado por el médico o nutricionista.
Alimentación durante el periodo de lactancia
La nutricionista explica que la lactancia demanda un esfuerzo físico considerable.
- Se requieren entre 300 y 500 calorías adicionales al día, de buena calidad nutricional.
- El omega-3, calcio, proteínas y la hidratación resultan fundamentales.
- La dieta puede modificarse si el bebé presenta intolerancias o alergias diagnosticadas.
- Se mantiene la recomendación de evitar alcohol y cafeína, debido a su paso a la leche materna.
Una madre bien nutrida dispone de más energía y favorece una mejor producción de leche.
Recomendaciones clave
- Priorice una variedad de alimentos frescos y naturales.
- Aumente la fibra mediante alimentos integrales, frutas, vegetales y leguminosas.
- Si presenta acidez, evite alimentos irritantes que agraven el reflujo.
- Incremente el consumo de líquidos para prevenir el estreñimiento.
- Aplique una correcta manipulación de alimentos para evitar contaminaciones.
