Juan Diego Córdoba. 17 septiembre

El proyecto de ley que pretende poner reglas a empresas como Uber también cambiaría algunas reglas para taxistas.

Los diputados responsables de la iniciativa, flexibilizarían la normativa para el transporte público a cambio de aprobar la legislación necesaria para la operación legal de conductores de plataformas tecnológicas.

Uno de los cambios más importantes le permitiría negociar a los taxistas con sus clientes el costo del viaje, siempre y cuando no sobrepase la tarifa oficial establecida por la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep).

“Hemos buscado mecanismos para garantizar el trabajo de la gente en un ambiente de sano equilibrio. Lo principal para nosotros el usuario de manera que no se vean afectadas las posibilidades de acceder al transporte público y a las nuevas tecnologías en un ambiente de sana convivencia”, afirmó Roberto Thompson, diputado del Partido Liberación Nacional (PLN).

El derecho de operación para ambas modalidades quedaría en un monto similar, pues los choferes de Uber pagarían el 20% del salario establecido para multas, que a este año serían ¢90.000; mientras que los taxistas pagaron ¢96.000, concepto estipulado por Aresep.

La diferencia entre el transporte público y el privado, es que en el caso de los taxis ese permiso de operación lo cancela únicamente el titular de la concesión o placa, no así los otros choferes designados a ese vehículo.

Mientras que los choferes de Uber tendrían que pagar ese permiso por inscribirse en esta u otra plataforma tecnológica, sin importar si el vehículo les pertenece, es alquilado o prestado.

A diferencia con los servicios de transporte brindados por Uber y otras compañías tecnológicas como Lyft, el transporte de taxi continúa sin gravarse con el impuesto al valor agregado (IVA).

Las plataformas deberán ingeniárselas con Hacienda y sus socios para crear el mecanismo de cobro del tributo.

“Garantizamos la mayor justicia para todas las partes. Cuando una plataforma entra esto desplaza de alguna manera a otros sectores, pero como tomadores de decisiones políticas no podemos quedarnos de brazos cruzados ante esta situación. Tratamos de equilibrar el terreno de la mejor manera, que las reglas del juego permitan una competencia sana y que finalmente el usuario también tenga las mejores condiciones”, afirmó Paola Vega, legisladora del Partido Acción Ciudadana (PAC).

Si los diputados aprueban esta iniciativa tal y como fue presentada, los taxistas dejarían de llevar sus vehículos dos veces al año a revisión técnica y, al igual que los conductores de Uber, asistirían una vez por año.

El requisito será semestral en ambos casos, cuando los vehículos tengan más de ocho años de antigüedad.