Ángela Ávalos. 23 diciembre, 2020
Más de la mitad de las muertes asociadas a la covid-19 son de personas adultas mayores. Milena Bolaños, directora del Hospital Nacional de Geriatría, aconseja a las familias incorporar a sus mayores pero en actividades seguras que, ojalá, no rompan su burbuja social. Foto: Rafael Pacheco
Más de la mitad de las muertes asociadas a la covid-19 son de personas adultas mayores. Milena Bolaños, directora del Hospital Nacional de Geriatría, aconseja a las familias incorporar a sus mayores pero en actividades seguras que, ojalá, no rompan su burbuja social. Foto: Rafael Pacheco

Las fiestas de fin de año deben celebrarse de manera diferente. Preferiblemente, cada familia es su propia burbuja social, sobre todo si hay adultos mayores, como sucede en muchos de los hogares costarricenses.

La directora médica del Hospital Nacional de Geriatría y Gerontología, Milena Bolaños Sánchez, no se cansa de repetir la necesidad de ser responsables con los mayores de la casa, que son los más susceptibles de enfermar, complicarse y morir de covid-19.

A las puertas de Navidad y Año Nuevo, ¿qué recomienda la especialista en Geriatría?

—¿Es posible pasar una Navidad y un fin de año en familia, entendiendo que en una misma familia hay varias burbujas sociales?

— Navidad segura implica que debemos pensar en una celebración diferente. Lo ideal es celebrar únicamente de manera presencial con nuestra burbuja; es decir, con quienes viven en nuestra casa. Si es indispensable y estamos pensando en una reunión con otros miembros que no son parte de la burbuja, hay algunos mecanismos mediante los cuales podemos lograr una mayor seguridad. En primer lugar, hay que tratar de que la actividad dure lo menos posible, con la menor cantidad posible de gente, y ojalá en espacios abiertos donde no haya aire acondicionado. Ojalá en espacios exteriores, y por supuesto con suficiente ventilación. Esto ayuda a disminuir el riesgo de la transmisión.

“Lo importante es evitar las reuniones, hasta donde sea posible, y evitar romper las burbujas sociales. No suena lógico poner a nuestros adultos mayores en riesgo por una transmisión en actividades inseguras que vayamos a realizar”.

“Además, las mesas deben estar alejadas dos metros cada una, y distribuidas en burbujas. Si el adulto mayor tiene dos hijos, el adulto mayor se sienta con las personas con las que él vive, y los hijos que no viven con el adulto mayor se sientan con sus burbujas, aparte. Todos deben estar usando mascarilla y, por supuesto, tienen que estarse lavando frecuentemente las manos, al entrar, al tocar cualquier superficie durante el momento de la reunión. La mascarilla solo se quita cuando se va a comer. No se puede cantar, gritar, porque esto hace que más de gotitas de saliva salgan hacia las otras personas. Entonces, sí es posible pasar la Navidad en familia, pero no es lo ideal. Lo ideal es que solo lo pasemos con nuestra burbuja.

— Hemos pasado casi diez meses oyendo hablar de quedarse en casa y no romper burbujas sociales. Si tenemos uno o varios adultos mayores en casa, ¿se vale explotar esas burbujas este fin de año?

— No es que se valga explotar esas burbujas este fin de año. Es que, por la época y tratando de disminuir la depresión y ansiedad que los miembros de la familia pueden tener por verse, sí se podría decir que es importante mejorar los canales de comunicación y de relación. Sigue primando el uso de la tecnología. Si un hijo quiere ir a visitar a sus papás, perfectamente puede hacerlo pero con todas las medidas de prevención. Yo les recomiendo a las familias, acostumbradas a las grandes reuniones donde todos llegan a ver a los papás ¡tratemos de hacerlo diferente! Pongamos un horario y que no vayamos todos juntos, sino que cada burbuja, en cantidad pequeñita, visite a los adultos mayores un ratito. Conversen con ellos, a metro ochenta de distancia, con la mascarilla puesta, sin abrazos ni besos, para que de esa manera sea una visita segura. Sigo insistiendo: lo importante es evitar las reuniones, hasta donde sea posible, y evitar romper las burbujas sociales. No suena lógico poner a nuestros adultos mayores en riesgo por una transmisión en actividades inseguras que vayamos a realizar.

— ¿Cómo debe ser un encuentro familiar en fin de año, si en la familia hay uno o más adultos mayores, y si esa familia extendida ha pasado meses sin verse de manera presencial?

— Si es indispensable hacer reuniones, es con la menor cantidad de personas posible, separados por 1,8 metros, en sus burbujas. Si se va a servir la comida, que lo haga una sola persona, con guantes y mascarilla. Que no se compartan aderezos, cucharas para ensaladas... Esto disminuye el riesgo de transmisión en forma importante.

— ¿Cuál es el tiempo recomendado para compartir con nuestros adultos mayores si están fuera de nuestra burbuja?

— De 15 a 30 minutos máximo, si estamos fuera de la burbuja social. Todo dependerá de si ese hijo viene a suplir al cuidador normal del adulto mayor, o si necesita acompañarlo en su hora de comida. Pero lo indispensable es hacer visitas cortas.

— Si quiero sacar a mis papás a pasear unos días porque nunca he estado con ellos, pero somos parte de burbujas diferentes, ¿puedo llevarlos a la playa, invitarlos a una comida o a pasear a un parque?

— Si no soy la burbuja social de mis papás, ya de por sí ejerzo un riesgo y se supone que debo practicar todas las medidas de prevención. Y si además de eso los voy a exponer llevándolos a una zona externa exponiéndolos a un contagio, realmente no creo que sea la forma más segura. Menos ahora, que tenemos un aumento de contagios en las áreas donde normalmente vacacionamos. Al final de cuentas, sería mucho mejor hacer visitas cortas a la casa, incluso varias a la semana, pero con todas las medidas de prevención. No es el mejor momento de sacarlos a pasear a lugares donde, inevitablemente, habrá aglomeraciones.

— Puede ser que esta Navidad sea la última para muchos de esos adultos mayores. ¿Cómo les permitimos vivir este momento?

— Estoy totalmente de acuerdo con que tengamos burbujas sociales, y mantenernos con distanciamiento no significa abandonar a nuestros adultos mayores. Significa incluirlos en actividades los más seguras posibles, para que ellos no tengan riesgo. La familia del adulto mayor debe sentirse presente para ellos, por medio de vías digitales o con reuniones seguras, para que de esa forma el adulto mayor se sienta incluido y no sienta que la familia lo ha abandonado. Todos debemos vivir nuestros días con intensidad, y por supuesto que esto es importante para las familias, especialmente con adultos mayores porque no sabemos si va a ser la última vez que los vamos a ver. Pero esto no significa que sea correcto ponerlos en riesgos. Una fiesta en donde se genere un riesgo importante, y un adulto mayor termine contagiado de covid, no creo que sea algo que las familias quisieran tener en su conciencia.

—He escuchado a varios decir que para ellos la vida vale distinto que para una persona joven. Prefieren correr el riesgo a cambio de ver, abrazar y compartir con la familia. ¿Qué le decimos a esos adultos mayores que piensan así?

— Todas las vidas valen, y que para una familia no importa si es un niño o un adulto mayor, todos los miembros son importantes. Perder tempranamente a alguno de sus miembros es un golpe terrible. Mucho más por como estamos viviendo la pérdida de las personas que mueren por covid, que no pueden ser acompañadas en su lecho de muerte. Ni vivir el proceso de la muerte como normalmente lo hacemos. No creo que los adultos mayores quieran llevar ese dolor a sus familiares. Por eso es que es tan importante que se cuiden. Entiendo perfectamente que a todos nos hace falta abrazar y besar a la gente que amamos, pero eso no justifica que nos pongamos en riesgo, porque es peor hacer vivir a la familia el calvario de un familiar que esté aislado en un hospital y que tenga que fallecer sin compañía. Este es un buen elemento para que los adultos mayores colaboren con las medidas de protección.

“El que tengamos burbujas sociales, y mantenernos con distanciamiento no significa abandonar a nuestros adultos mayores. Significa incluirlos en actividades los más seguras posible, para que ellos no tengan riesgo”.

— A quienes quieren salir, respirar el aire de diciembre, sentir el sol calientito, escuchar a los pericos... ¿qué les decimos?

— Lo que es importante es que salgan a lugares donde no hay aglomeraciones, de una forma segura. Que no vayan a encontrarse con un montón de gente que los pondrá en riesgo. Recientemente, con la idea de que tenemos necesidad de ir a la playa o montaña, hemos hecho aglomeraciones sin ninguna lógica.

— Y a los amigos y parientes de estos adultos mayores que no están en su burbuja pero quieren compartir con ellos, ¿cómo podemos actuar?

— A los amigos y parientes lo que se les debe indicar son visitas cortas, sin abrazos, sin besos, 1,8 metros de distancia, uso de desinfectante en las manos, y que la visita no implique una gran aglomeración.

— En la última entrevista, usted dijo que ordenarles, por ejemplo, no salir de casa y limitarles por protección su libertad de movimiento era comparable con el maltrato. Estas situaciones, en muchas familias, incluso han sido fuente de enfrentamientos con sus cuidadores. ¿Qué aconseja en estos casos?

—Lo más importante es generar conciencia. Ya tenemos bastante tiempo en esta situación como para que haya quedado claro que cuidarnos es responsabilidad de todos. Generar el compromiso como ciudadanos de protegernos entre todos. Todos somos sujetos de derecho, y decidiremos cómo actuar, si responsable o irresponsablemente. Incluidos los adultos mayores. Hay que hacer conciencia que cuidarse a sí mismos no es solo por ellos sino es por la gente que aman. En el momento en que se enfermen, ponen en riesgo a todos.