Ángela Ávalos. 18 noviembre, 2018
El 9 de julio se inició el tercer turno para recibir radioterapia con acelerador lineal. La CCSS tiene cuatro equipos que han estado sobrecargados. Algunos de ellos, han salido varias veces de operación por diferentes razones. Fotografía: John Durán
El 9 de julio se inició el tercer turno para recibir radioterapia con acelerador lineal. La CCSS tiene cuatro equipos que han estado sobrecargados. Algunos de ellos, han salido varias veces de operación por diferentes razones. Fotografía: John Durán

Más de cuatro meses después de poner a trabajar los aceleradores lineales de la Caja las 24 horas, de lunes a sábado, la institución asegura haber bajado a la mitad la lista de enfermos de cáncer en espera de radioterapia.

Desde que se inició el servicio continuo, el 9 de julio anterior, la lista pasó de 798 enfermos de cáncer en espera de esta terapia a 367, de acuerdo con el último dato correspondiente al 19 de octubre, facilitado por la CCSS.

La salida en operación de la bomba de cobalto del Hospital San Juan de Dios y el aumento de tratamientos de alta complejidad, sumado al retraso en la sustitución de los viejos equipos por otros más nuevos, desencadenó a mediados de este año una crisis en los servicios de Radioterapia de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

El propio presidente ejecutivo de la institución, Román Macaya Hayes, reconoció que resolver esa crisis estaba dentro de sus principales prioridades apenas iniciando funciones en agosto pasado.

Cuatro meses después de que arrancara un plan de contingencia para sacar esa lista y agilizar la compra de nuevos aparatos, la Caja asegura que en junio del próximo año estará funcionando un nuevo equipo de acelerador lineal en el centro que tiene instalado en terrenos del Hospital México.

Marjorie Obando Elizondo, jefa del Departamento de Hemato-oncología del Hospital México, confirmó esa información por medio de la oficina de prensa de la Caja.

"Para Junio del 2019, se estima la entrada en operación de un nuevo acelerador lineal financiado por la CCSS, modelo Unique, el cual permitiría incrementar la capacidad instalada en un 25%.

“El proyecto fue adjudicado hace dos meses por la Junta Directiva de la CCSS, y se encuentra en fase de ejecución”, dijo Obando.

El gerente médico, Roberto Cervantes, confirmó que se hizo una compra rápida: “Es un acelerador monoenergético, y tiene la ventaja de que se pueden usar los búnkers actuales. Su entrada en funcionamiento ayudará a descongestionar y tenemos la fe de que estará funcionando en junio”.

A finales del 2019, además, entrará también en funcionamiento otro acelerador modelo Halcyon, con una capacidad de producción 33% mayor en técnicas especiales de tratamiento, agregó la especialista.

Cervantes confirmó que la institución está contemplando la compra a terceros para la irradiación de derivados de la sangre, y también para comprar servicios a la empresa privada de radioterapia para lo cual está en proceso el cartel de licitación tanto para comprarle tratamientos como para el alquiler del equipo, cuando el comportamiento de la demanda así lo indique.

El gerente médico reconoció que los equipos actuales, ante tanto uso, se les acortará su vida útil.

“Uno tiene que pensar no solo a cinco años, sino a diez años, pensando en cómo estará la tecnología para entonces. Estos equipos tienen un precio alto: entre $3,5 y $4 millones. Hay que proyectar si este tipo de tecnología va a seguir así o dará un viraje. Ya vimos la evolución de la inmunoterapia”, comentó Cervantes.

Entre otras medidas que están todavía en proceso, está la elaboración de un instructivo para regular la provisión de un eventual albergue para los pacientes que acuden de noche o madrugada desde zonas lejanas a recibir el tratamiento.

También se espera que con los fondos de la próxima Teletón (programada para los próximos 7 y 8 de diciembre) se adquiera un irradiador de glóbulos rojos empacados (material sanguíneo), lo cual permitiría aumentar en un 40% la capacidad instalada actualmente.