Ángela Ávalos. 20 junio
La falta de un reglamento claro impide a la CCSS realizar investigación biomédica en sus hospitales. La institución ha reconocido el interés de participar en ensayos con farmacéuticas a cambio de precios más accesibles a medicamentos de primer mundo. Foto ilustrativa: Archivo/Luis Navarro
La falta de un reglamento claro impide a la CCSS realizar investigación biomédica en sus hospitales. La institución ha reconocido el interés de participar en ensayos con farmacéuticas a cambio de precios más accesibles a medicamentos de primer mundo. Foto ilustrativa: Archivo/Luis Navarro

La posibilidad de que el país participe en ensayos clínicos de curas y tratamientos contra la covid-19 se ha visto frenada por la falta de una reglamentación para la investigación biomédica en los hospitales de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

Lo reconocen organizaciones regionales de laboratorios farmacéuticos y la propia institución, cuyas autoridades admiten que la prioridad en estos meses ha sido la atención de la emergencia nacional por el nuevo coronavirus.

Las autoridades institucionales aseguran tener este reglamento como una de sus prioridades, pues reconocen el impacto positivo de la investigación en el abordaje de la pandemia y de otros temas vinculados con la atención en salud.

El documento, que ya se encuentra en su fase de borrador final, está en manos de la comisión de salud de la Junta Directiva de la CCSS desde mediados de mayo.

Fue trabajado por una comisión técnica del Centro de Desarrollo en Investigación en Salud y Seguridad Social (Cendeisss), la dirección jurídica y la asesoría legal de la Junta Directiva, informó Juan Carlos Esquivel, director del Cendeisss.

Según el director del Cendeiss, se tienen programadas sesiones especiales para revisión final previo a la aprobación de la Junta Directiva.

“Lamentablemente, la emergencia sanitaria, que ha vivido el país en los últimos meses, ha significado el desplazamiento temporal de algunos temas que sin duda son muy importantes, y priorizar otros relacionados con la atención de la pandemia, como la adquisición urgente de equipos, insumos, reorganización de servicios de salud, análisis financieros de impacto de la pandemia en finanzas institucionales, entre otros”.

“No obstante, ya se dispone de un borrador final que será analizado por la comisión de salud de la Junta Directiva en los próximos días y sometido posteriormente a consideración de la Junta en pleno. Una vez que el reglamento sea conocido y aprobado, podremos brindar mayores detalles sobre los alcances de dicho documento”, manifestó Esquivel por medio de la oficina de prensa de la Caja.

Antes de la emergencia por covid-19, estaba programado tener el reglamento en el primer trimestre de este año, pero la llegada del nuevo coronavirus frenó esa programación.

Álvaro Soto, vicepresidente de Federación Centroamericana de Laboratorios Farmacéuticos (Fedefarma) y gerente regional del laboratorio farmacéutico Roche, considera fundamental el tema de la investigación y el desarrollo para países como Costa Rica.

“La situación que estamos viviendo hoy demuestra la importancia de generar estudios clínicos en Costa Rica. No hemos podido traer estudios de nuevas moléculas porque no tenemos la reglamentación. Si la tuviéramos, varios pacientes se verían beneficiados”, comentó Soto.

Victoria Brenes, directora ejecutiva de Fedefarma, reconoció la labor que está haciendo Costa Rica con la pandemia, pero destacó que se está perdiendo la oportunidad de retomar ensayos clínicos por la falta de reglas

“Aquí hay talento y capacidades extraordinarias. Es una oportunidad para retomar los estudios clínicos, que puedan ser gestionados por la industria y la CCSS”, comentó Brenes en referencia a la posibilidad que abrió esa institución, en agosto pasado, al reconocer el interés de realizar investigación junto a farmacéuticas.

En un foro organizado por La Nación en agosto del 2019, el presidente ejecutivo de la CCSS, Román Macaya Hayes, admitió esa posibilidad a cambio, dijo, de facilitar el acceso de sus pacientes a las terapias más innovadoras que estas empresas están investigando y desarrollando en todo el mundo.

Según explicó Macaya en agosto, se espera que las farmacéuticas faciliten de forma gratuita a la CCSS fármacos que pueden llegar a sobrepasar fácilmente los $2 millones por tratamiento, por paciente, a cambio de realizar investigaciones en grupos de asegurados de la CCSS que den su consentimiento informado para estos ensayos clínicos controlados.

De acuerdo con Soto, la pandemia lo que ha hecho es evidenciar la necesidad de hacerlo.

“Nosotros como país tenemos que aprovechar esta pandemia. Tenemos una comunidad científica que puede aportar. Entonces debemos potenciar esta comunidad científica e integrarla a la comunidad científica internacional”.

“Son también recursos internacionales que pueden dar de empleo a este país. Yo creo que en vez de verlo como una excusa o un problema es una gran oportunidad para ver si esto empieza a potenciar trabajos de calidad”, manifestó Soto.