Ángela Ávalos. 23 diciembre, 2019
Costa Rica tiene un alto potencial para realizar investigación biomédica. En la foto, el Centro de Investigación de Enfermedades Tropicales, de la Universidad de Costa Rica. Foto: Luis Navarro/Archivo
Costa Rica tiene un alto potencial para realizar investigación biomédica. En la foto, el Centro de Investigación de Enfermedades Tropicales, de la Universidad de Costa Rica. Foto: Luis Navarro/Archivo

La propuesta de reglamento que permitiría realizar investigación biomédica en los hospitales de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) estaría lista hasta el 2020.

Según informó el Centro de Desarrollo en Investigación en Salud y Seguridad Social (Cendeisss), ya existe una propuesta de reglamento que, además de contar con participación de instancias técnicas de la Caja, también convocó a farmacéuticas, Colegio de Médicos y Academia Nacional de Medicina.

"Esa propuesta se elevó a la Junta Directiva, órgano que determinó que fuera analizada de previo en la Comisión de Salud de ese órgano colegiado.

“Posteriormente, ha sido analizada por el asesor legal de la Junta, las autoridades del Cendeisss y entes técnicos. Se espera que dicho marco normativo en esa materia esté concluida y haya sido presentada ante la Junta de la Caja a más tardar durante el primer trimestre del 2020”, informó ese Centro por medio de la oficina de prensa de la Caja.

El Ministro de Salud, Daniel Salas Peraza, confirmó la participación de esa entidad en todo el proceso y corroboró que los primeros resultados de este trabajo conjunto se verían en unos tres meses.

En agosto pasado, el gerente médico de la Caja, Mario Ruiz cubillo, confirmó que él y su equipo de trabajo tienen a cargo los ajustes a la reglamentación y a la normativa para hacer realidad las investigaciones biomédicas.

El borrador, dijo hace cuatro meses, debe ser “blindado y analizado profundamente para que esté dentro de la legalidad”.

La intención de la CCSS es hacer alianzas público-privadas para generar recursos institucionales y facilitar el acceso a tratamientos modernos para los pacientes.

“Históricamente, la tecnología ha ido más rápido que la normativa por cuestiones propias del sistema de salud como tal, no solo en la CCSS. Como parte de las líneas que queremos potenciar en esta Gerencia está la innovación”, sostuvo Ruiz en agosto.

Motor del desarrollo

La investigación biomédica es considerada un motor para el desarrollo de cualquier país.

Costa Rica, según especialistas, tiene el potencial para convertirse en un polo para este tipo de estudios por la complejidad de casos y el volumen de pacientes que maneja la CCSS.

Por medio de la investigación biomédica se desarrollan nuevas tecnologías de la salud, como medicamentos, vacunas y técnicas de intervención para diferentes patologías.

Tiene diferentes etapas: desde el ensayo en animales hasta el que se realiza de manera controlada en humanos. Todos deben cumplir con protocolos y pasar por filtros como los comités ético científicos aprobados por el Ministerio de Salud, y el Consejo Nacional de Investigación en Salud (Conis).

El 27 de agosto, en un foro sobre medicamentos innovadores organizado por La Nación, Román Macaya Hayes, presidente ejecutivo de la CCSS, reconoció que hay interés institucional en realizar ensayos clínicos controlados con la participación de la industria farmacéutica.

Esto se haría a cambio de facilitar el acceso de sus pacientes a las terapias más innovadoras que estas empresas están investigando y desarrollando en todo el mundo.

En un foro sobre medicamentos innovadores, el 27 de agosto, el presidente ejecutivo de la CCSS, Román Macaya Hayes, confirmó el interés de la institución de abrirse a la investigación con empresas farmacéuticas. Foto: José Cordero
En un foro sobre medicamentos innovadores, el 27 de agosto, el presidente ejecutivo de la CCSS, Román Macaya Hayes, confirmó el interés de la institución de abrirse a la investigación con empresas farmacéuticas. Foto: José Cordero

A la vuelta de pocos años, reconoció en ese foro Macaya, se espera que estas empresas faciliten de forma gratuita a la CCSS fármacos que pueden llegar a sobrepasar fácilmente los $2 millones por tratamiento, por paciente, a cambio de realizar investigaciones en grupos de asegurados de la CCSS que den su consentimiento para la participación en estos ensayos.

En ese mismo foro, Álvaro Soto, vicepresidente de la Federación Centroamericana de Laboratorios Farmacéuticos (Fedefarma), reconoció que el sistema, actualmente, “no nos permite evolucionar de una manera diferente; esa innovación va a tener siempre una barrera de entrada”.

"Estamos totalmente de acuerdo en que los estudios clínicos es un área de alta colaboración, pero nosotros no podemos acoger el llamado mientras ese sistema reglamentario de la Caja no nos lo permita.

“No podemos seguir teniendo relaciones innovadoras si nuestro sistema no innova, si nuestra reglamentación no avanza. No podemos tratar de incluir la medicina del siglo XXI con regulaciones del siglo pasado. Esa es una responsabilidad de todos nosotros”, advirtió Soto.