Ángela Ávalos. 30 julio
El IFOM es una prueba internacional cuyo propósito es medir el nivel de conocimientos de los alumnos de último año de Medicina para realizar el internado, que es la práctica profesional con pacientes que se hace durante el último año de carrera. En la foto, la prueba del 7 de noviembre del 2018, en el Cendeisss, en La Uruca. Foto: Jeffrey Zamora
El IFOM es una prueba internacional cuyo propósito es medir el nivel de conocimientos de los alumnos de último año de Medicina para realizar el internado, que es la práctica profesional con pacientes que se hace durante el último año de carrera. En la foto, la prueba del 7 de noviembre del 2018, en el Cendeisss, en La Uruca. Foto: Jeffrey Zamora

Eso de que la tercera vez es la vencida no resultó tan cierto para un importante grupo de estudiantes que repitió en junio la prueba para optar por el internado médico en hospitales públicos... y la volvió a perder.

La mitad de los 181 alumnos de ocho escuelas de Medicina –siete de ellas privadas– que se sometió el 19 de junio a la evaluación conocida como IFOM, la reprobó. La otra mitad, apenas logró sobrepasar el puntaje mínimo definido para esta prueba, que es de 43 puntos.

Sin embargo, por primera vez desde que se realiza el examen, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) se reservó el nombre de la casa de enseñanza a la que pertenece cada estudiante, aunque todos serían de 'U' privadas, pues según la Universidad de Costa Rica (UCR), sus cinco aspirantes pasaron la prueba.

La CCSS negó la información pese a solicitudes que hizo ese medio al Centro de Desarrollo Estratégico e Información en Salud y Seguridad Social (Cendeisss), ente encargado de hacer el diagnóstico.

Casi todos los que realizaron la prueba el mes pasado forman parte del grupo de rezagados desde que estas estas evaluaciones se comenzaron a realizar en el país, en el 2016.

Así lo reconoció el presidente de la Asociación Costarricense de Facultades y Escuelas de Medicina (Acofemed), Federico Malavassi, pero sin precisar números.

Estos estudiantes, dijo Malavassi, han presentado la prueba una, dos y hasta tres veces.

Ellos aprovecharon que por primera vez el examen se realiza dos veces al años. Inicialmente, el IFOM se programaba para noviembre, pero ahora se aplicará en ese mes y en junio, lo que permite hacer dos intentos al año. Aquella fue una concesión que hizo el Cendeiss a las universidades privadas, admitió Malavassi.

“La idea de que la mitad lo logró pasar es muy positiva, les da una nueva oportunidad. Para el que se volvió a quedar sí es muy triste, pero para el que pasa esto le permite reponerse y no esperar un año completo más”, sostuvo el también abogado de la Universidad Autónoma de Centroamérica (UACA).

El IFOM (International Foundations Medicine), una prueba considerada como un estándar de medición a nivel mundial, evalúa si se tienen los conocimientos básicos de Medicina para realizar el internado rotatorio, una práctica en la cual se entra en contacto con pacientes de hospitales públicos.

La prueba diagnóstica del 2016 –que no se tomó en cuenta para el internado, pero sí para definir los rangos de aprobación que regirían para las siguientes evaluaciones–, fue presentada por 747 estudiantes; 199 (26%) la perdieron.

Un año después, en la primera evaluación que se tomó en cuenta para asignar campos clínicos, participaron 762 estudiantes y 188 la reprobaron (25% del total).

En la siguiente evaluación (2018), se presentaron 549 estudiantes de Medicina y la perdieron 197 (36%).

A la de junio anterior, acudieron 181 estudiantes; 90 la fallaron (49,7%).

En Costa Rica, ocho universidades imparten la carrera de Medicina: la UCR, única pública en la lista, la Universidad de Ciencias Médicas (Ucimed), la Hispanoamericana, la de Iberoamérica (Unibe), Internacional de las Américas (UIA), Latina, Autónoma de Centroamérica (UACA) y la Federada San Judas Tadeo.

Cambios en la prueba

El acuerdo de la Junta Directiva de la Caja que permitió hacer dos pruebas al año también autorizó a los estudiantes de último año de la carrera de Medicina a iniciar su año de internado rotatorio universitario en dos fechas: 1.° de enero y 8 de agosto de cada año.

Los cambios fueron comunicados a las ocho universidades con carrera de Medicina el 22 de marzo anterior.

Además de variar la frecuencia y fechas de la prueba, se acordó modificar el puntaje del examen: ahora la nota mínima para pasar es 43 en vez de 411. Sin embargo, La Nación no pudo obtener información de por qué el abismo en el puntaje.

Juan Carlos Esquivel Sánchez, director del Cendeisss, ante consulta de este diario, respondió por medio de la oficina de prensa de la Caja que estas modificaciones no responden a “ninguna presión por parte de las universidades”.

“Se trata de una decisión de la Junta Directiva para aprovechar los campos clínicos que tiene la institución”, dijo Esquivel, con quien no se pudo conversar, para aclarar las dudas, ni siquiera telefónicamente.

El presidente del Colegio de Médicos y Cirujanos, Luis Pastor Pacheco, considera que estos nuevos resultados demuestran “que la calidad de la Medicina en Costa Rica ha bajado notablemente”.

“Es una razón más por la que creemos en la necesidad de hacer el examen de incorporación, porque nosotros no tenemos control sobre la calidad de la formación de las universidades, pero sí podríamos incidir en quiénes están en capacidad o no de ejercer la Medicina”, dijo Pastor.

El presidente del Colegio asegura que no ha visto “ningún intento de mejorar o supervisar la calidad de las universidades”.

“Por eso, estamos tratando, por todos los medios, de cambiar la Ley Orgánica para permitir, entre otras cosas, el examen de incorporación”, reiteró.

Según dijo Pastor, últimamente se han visto obligados a incorporar como médicos a estudiantes cuyas universidades están optando por enviarlos a Nicaragua a realizar el año de internado.

El presidente del Colegio no supo precisar cuántos de esos casos han tramitado en los últimos tres años, periodo que coincide con la puesta en ejecución del IFOM.

La directora de la Escuela de Medicina de la UCR, Lizbeth Salazar, considera que el IFOM está cumpliendo su cometido: seleccionar a las personas con los conocimientos básicos para ser un interno con capacidad de hacer su práctica.

También, aseguró, está desnudando todas las debilidades en la formación, de las cuales ella responsabiliza a los centros privados.

En el IFOM de junio se presentaron cinco estudiantes de la UCR, uno de los cuales lo estaba realizando por primera vez porque no pudo acudir a la prueba de noviembre. Todos pasaron el examen.

Esta universidad es la que ostenta los mejores resultados en estas pruebas, desde 2016.

Para Salazar, los resultados de estas evaluaciones no han generado ningún cambio sustancial evidente en las políticas nacionales en relación con la formación de los futuros médicos.

“Al contrario. Lo que ha habido es un florecimiento de cursos en universidades privadas tratando de sufragar los baches y defectos en la formación”, manifestó Juan José Cordero, de la Comisión de Credenciales, en la Escuela de Medicina de la UCR.

Esta universidad pública envió a la Junta Directiva de la Caja un acuerdo del Consejo de la Escuela de Medicina donde se le pide que, además del IFOM como filtro para el internado rotatorio, se haga otra prueba de conocimiento de Ciencias Básicas.

“Hay dos años de Biología, Anatomía, Histología, que son lo que llamamos ‘las básicas’. Si no pasa un examen en esas áreas, no va a tocar a ningún paciente, ni como observador. Sería un nuevo examen de selección de estudiantes en etapas más tempranas de la carrera”, dijo Salazar.

Sobre el tema se intentó consultar al director del Consejo Nacional de Enseñanza Superior Universitaria Privada (Conesup), Mario Sanabria, pero no fue posible conversar con él.

En una entrevista brindada en el 2017, poco después de que La Nación dio a conocer los resultados de la prueba diagnóstica del IFOM, Sanabria reconoció que “hay un problema de calidad de fondo” en la formación de los futuros médicos.

Al mismo tiempo, admitió que el Conesup no tiene las herramientas legales necesarias para ir más allá de llamadas de atención.