Ángela Ávalos. 14 enero
Sacando del río a Doña Marcelina

Ayer Sábado 11 de enero 2020, fue un día que les cambió la vida a Doña Marcelina de 90 años y a su hijo discapacitado en silla de ruedas "Markitos". Logramos sacarlos de donde vivían a la orilla del río enmedio, entre cartones, zancudos y muchas necesidades.

Posted by Dinarte Noticias DN on Sunday, January 12, 2020

Luego de dormir durante tres semanas a la orilla del río Enmedio, en Hato de Santa Cruz, y entre cajas de cartones, Marcelina Martínez, de 89 años, y su hijo Marco Tulio Ugalde, de 51, por fin pasaron su primera noche resguardados del frío o del polvazal que traen los ventoleros en estos días.

Un grupo de santacruceños se organizó para sacarlos del lugar en donde pasaron las últimas tres semanas, luego de que fueran desalojados de una vivienda que alquilaban por incapacidad de pago.

La pensión del régimen no contributivo (RNC), para personas en extrema pobreza (¢78.000 mensuales a cada uno) no les alcanza para, además de pagar alquiler, comprar lo que necesitan para sobrevivir y cancelar servicios, como agua o luz.

Esto los obligó a montar un rancho con cartones, a la orilla de un río, en donde fueron encontrados por vecinos.

Daniel Dinarte, quien coordinó las ayudas desde sus redes sociales, en Dinarte Noticias, comentó que una señora se conmovió por la historia de Marcelina, y le prestó una casa, en el barrio El Cocal de Santa Cruz, durante un año completo.

Esta es la casa prestada a Marcelina Martínez (al fondo), y a su hijo Marco Tulio. Queda en El Cacao de Santa Cruz. Vivirán ahí, de manera gratuita, un año. Foto: Dinarte Noticias para GN
Esta es la casa prestada a Marcelina Martínez (al fondo), y a su hijo Marco Tulio. Queda en El Cacao de Santa Cruz. Vivirán ahí, de manera gratuita, un año. Foto: Dinarte Noticias para GN

Hacia allá salieron la tarde-noche del sábado 11 de enero, ayudados por un importante grupo de lugareños que se encargó de su traslado.

Según dijo Dinarte, durante este año, la familia no tendrá que preocuparse por pagar alquiler.

Además, los vecinos lograron que una empresa constructora, que Dinarte identificó como Corporación Bonanza, del cantón de Nicoya, ofreciera construir una casa de ¢10 millones.

“Solo falta conseguir el lote. Lo estamos negociando con la Municipalidad y con empresas privadas”, comentó Dinarte.

Personas de todas partes del país, incluso del exterior, han enviado ayuda para comprar ropa, comida y cualquier otra cosa que necesiten estas personas.

Juan Luis Bermúdez, presidente ejecutivo del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), y ministro de Desarrollo e Inclusión Social, confirmó a La Nación que la ayuda para esta familia está en proceso, pero aclaró que desde el 2003, Marcelina y su hijo son beneficiarios de la entidad.

El IMAS, dijo Bermúdez, continuará dándoles ¢60.000 mensuales durante todo este año. Además, se realizará una visita este martes a la nueva casa para ver qué necesidades tienen de enseres y comprárselos.

Así vivieron, hasta este sábado, Marcelina, de 89 años, y un hijo de 51 con discapacidad. Foto: Dinarte Noticias para GN
Así vivieron, hasta este sábado, Marcelina, de 89 años, y un hijo de 51 con discapacidad. Foto: Dinarte Noticias para GN

En la reunión interinstitucional que se realizó, la mañana de este lunes, para revisar el caso, se acordó coordinar la intervención con ayuda a esta familia de parte del Instituto de Alcoholismo y Farmacodependencia (IAFA), pues uno de los hijos de Marcelina padece alcoholismo.

También la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) intervendrá para garantizar el acceso a los servicios de salud de estas personas.

Sobre la solución permanente de vivienda, Bermúdez dijo que entrarán a valorar con los equipos la posibilidad de hacer una referencia para que sean considerados como potenciales beneficiarios de un bono.

Por su parte, el Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor (Conapam), informó por medio de su oficina de prensa de que ya activó la red de cuido más cercana para que valore la situación de la señora.