Ángela Ávalos. 18 agosto

Un paciente con hipertensión pulmonar consiguió que la Caja le dé un medicamento que no estaba incluido en la lista oficial de la institución, obligada por un nuevo fallo de la Sala IV.

Esta persona, recurrió a la Sala Constitucional para que la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) le entregara el fármaco Riociguat, recomendado por su doctor en el Hospital México.

El enfermo que presentó el recurso de amparo es paciente del Hospital México. Foto: Mayela López
El enfermo que presentó el recurso de amparo es paciente del Hospital México. Foto: Mayela López

En la sentencia número 2019-015241, del 16 de agosto, la Sala IV, por unanimidad, resolvió ordenar la entrega del fármaco.

En el proceso, se acudió al criterio de un médico especialista en Neumología (enfermedades pulmonares), nombrado por el Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica.

Este perito concluyó que la prescripción del Riociguat era adecuada, pues el producto es el único aprobado para la condición del enfermo. Además, según la Sala IV, no existe contraindicación alguna para que se le suministre.

"La Sala tiene muy claro que se está en sede jurisdiccional-constitucional, y no técnico-médica y que, por esta razón, se respeta el análisis del perito nombrado para tal efecto, que es un tercero imparcial y cuya opinión técnica ha sido contundente en cuanto a la situación del paciente”, destacó el magistrado instructor, Luis Fernando Salazar Alvarado, en el comunicado de prensa donde se informa sobre el fallo.

Según la Biblioteca Nacional de Salud de los Estados Unidos, este fármaco puede mejorar la capacidad de hacer ejercicio en las personas con esa enfermedad y prevenir un agravamiento de los síntomas pues relaja los vasos sanguíneos en los pulmones para permitir que la sangre fluya fácilmente.

La hipertensión pulmonar es, de acuerdo con esa misma fuente, “una presión arterial alta en las arterias de los pulmones. Hace que el lado derecho del corazón se esfuerce más de lo normal”.

Entre los síntomas que provoca están hinchazón de las piernas y los tobillos, coloración azulada de los labios o la piel (cianosis), presión o dolor torácico, generalmente en la parte frontal del pecho, episodios de vértigo o desmayo, fatiga, aumento del tamaño del abdomen y debilidad.