Ángela Ávalos. 23 abril
Solo en la transformación del Centro Nacional de Rehabilitación (Cenare) en el centro especializado en la atención de enfermos de covid-19, la CCSS invirtió más de $2 millones. Foto: Roberto Carlos Sánchez @rosanchezphoto
Solo en la transformación del Centro Nacional de Rehabilitación (Cenare) en el centro especializado en la atención de enfermos de covid-19, la CCSS invirtió más de $2 millones. Foto: Roberto Carlos Sánchez @rosanchezphoto

En media crisis por la pandemia del coronavirus, la CCSS le exige al gobierno el pago de una deuda de ¢1,95 billones para afrontar el faltante de ingresos por cuotas obrero-patronales.

La respuesta del presidente de la República Carlos Alvarado es: “no hay plata”. Agregó que "esos montos, en este momento, no son del alcance del Gobierno ni del Estado”, pero, aclaró que “eso no significa que sea un rechazo” pues pretenden buscar una solución por medio del diálogo.

¿A cuánto equivale lo que pide la CCSS? ¢1,95 billones representan casi el 70% del dinero que requiere el Gobierno Central este año para pagar los salarios de sus funcionarios.

El ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves, también respondió que es imposible. Esos millones “están fuera de las posibilidades reales del país y del marco de responsabilidad macroeconómica”, dijo.

Agregó que en medio de una pandemia donde hay desempleo, empresas sin mayores ingresos y entidades sin fondos suficientes para dar atención, “el país no debe dedicar montos desproporcionados a una sola institución, sino que hay que ser justos y balanceados con todas las familias, las empresas y las instituciones”.

La Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) planteó el pago de la deuda el miércoles, en una reunión con Alvarado, el ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves, la ministra de Planificación, Pilar Garrido y el presidente ejecutivo del Banco Central, Rodrigo Cubero.

Román Macaya, presidente ejecutivo de la CCSS, confirmó a La Nación que la Directiva (llegaron sus nueve miembros) expuso que la deuda que tiene el Estado con la institución (por concepto de seguro de salud y pensiones) suma ¢1,95 billones.

Ese monto, dijo, se sustenta en registros contables y financieros de la institución, y solo corresponde a la deuda contabilizada en la CCSS.

Aclaró que la estimación no incluye el monto que resulte de la ejecución de una sentencia judicial que obliga al Estado a financiar el primer nivel de atención en salud, o sea, los Ebáis (Equipos Básicos de Atención Integral).

“Se planteó que los recursos que ingresen para atender dichas obligaciones, vendrían a contribuir a mantener una institución fortalecida para la atención de la pandemia, para contribuir a la reactivación económica del país y para prestar en el futuro los servicios de salud con la calidad y oportunidad que requiere la población costarricense”, aseveró Macaya.

Hacienda aseveró que la emergencia por la pandemia supone un sin fin de necesidades, todas importantes de atender, y que la obligación de su cartera es asegurar que los limitados recursos que existen lleguen a todos los sectores necesitados.

“Como costarricense, y ministro de Hacienda, reconozco el valor de la CCSS y también reconozco que es momento de construir propuestas que garanticen la solvencia de nuestro país sin dejar ningún sector atrás”.

"El Ministerio de Hacienda tiene el interés y la responsabilidad de apoyar el fortalecimiento de la CCSS”, aseguró Chaves.

La CCSS ya hizo cálculos de cuánto dinero dejará de percibir en los próximos seis meses por efecto de la pandemia.

Solo en el Seguro de Enfermedad y Maternidad (SEM), responsable de la atención por enfermedad y maternidad, las pérdidas estimadas para el periodo comprendido entre marzo y agosto se calculan entre los ¢190.000 millones y los ¢303.000 millones.

En el seguro de pensiones de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), el más importante sistema de jubilaciones del país, las pérdidas por esta causa podrían ascender en el mismo periodo a ¢417.000 millones.

El Seguro de Enfermedad y Maternidad es el que cubre los riesgos de enfermedad y maternidad de los trabajadores, que tendrán derecho a beneficios como la atención médica (consultas, exámenes, cirugías) e incapacidades en caso de enfermedad, o licencias como la de maternidad.

Actualmente, los trabajadores cotizan un 5,5%, patronos un 9,25% y el Estado 0,25%. Sin embargo, la crisis dejará sin empleo o le reducirá ingresos a más de 500.000 personas, con lo cual los ingresos del SEM serán menos.

Sobre el IVM, Jaime Barrantes Espinoza, gerente de Pensiones de la CCSS, dijo a La Nación que la reserva del fondo de pensiones asciende a ¢2,2 billones. Tomar ¢417.000 millones de la provisión equivale a un 19% del total disponible en ese fondo.

Macaya dijo que con esos números, la Junta Directiva pretendía presentar al Ejecutivo el impacto de la pandemia del covid-19 en las finanzas de los seguros de salud y pensiones, así como en los proyectos de inversión de la entidad.

La finalidad, explicó, es prevenir una mayor afectación a la CCSS, “institución que está llevando una gran carga con la atención de la pandemia” y “constituye uno de los pilares en la reactivación del país”, dijo.

‘No hay plata’

El presidente Carlos Alvarado advirtió este jueves de que “no hay plata” para cubrir las obligaciones planteadas por la Junta Directiva de la Caja.

“Si estamos hablando de deudas de ¢1,5 billones (la CCSS dice que son ¢1,95 billones), esos montos en este momento no son del alcance del Gobierno ni del Estado”, aseveró el mandatario en la tradicional conferencia para actualizar las cifras del covid-19.

"Pero eso no significa que sea un rechazo. La voluntad para construir los consensos y mecanismos para resolver eso está incólume. Es algo que hemos estado hablando con don Román (Macaya), y pueden tener la confianza los costarricenses que estamos trabajando para resolverlo“, dijo.

Al respecto, Alvarado anunció la conformación de una comisión mixta con representantes del Gobierno y de la institución para buscar soluciones.

“El Gobierno de la República jamás, jamás, dejará a la Caja sin los respaldos necesarios para cuidarnos como país. Es mi garantía como presidente”, aseveró.

Horas antes, en otra rueda de prensa, se filtró un comentario informal en el que el presidente le expresó a la ministra de Planificación que le había indicado a los directivos de la CCSS que no hay recursos.

La CCSS ha tenido que hacer frente a un crecimiento en los gastos para responder a la emergencia nacional causada por la pandemia de covid-19.

De ¢65.000 millones que destinó, solo en el primer mes consumió casi la mitad en habilitar el Centro Nacional de Rehabilitación como “hospital anticovid”, comprar casi 300 respiradores mecánicos, pagar un vuelo chárter que traerá desde China una donación de $1,8 millones en implementos médicos, entre otros.

Directivo reveló encuentro

La reunión sostenida por el Gobierno y la Junta Directiva de la CCSS trascendió luego de que uno de los directivos de la institución, Mario Devandas, la hiciera pública, la noche del pasado miércoles, en su perfil de Facebook.

Según Devandas, la posición de los jerarcas de Hacienda y del Banco Central durante el encuentro fue decir que no se podía hacer nada y que el país no puede quebrar para salvar a la Caja.

"El presidente (Carlos Alvarado) fue más conciliador y afirmó que él estaba comprometido con el fortalecimiento y desarrollo de la Caja y propuso crear un equipo bilateral para buscar soluciones con creatividad.

“De parte de la Junta se hicieron propuestas que fueron rechazadas de manera tajante por el ministro y el presidente del Central. Se abre una nueva y gigantesca lucha. Ahora que se ha demostrado de manera palmaria lo que significa la CCSS para nuestro pueblo, hay quienes no se detienen a meditar y buscar soluciones para evitar su quiebra. Tenemos que unir fuerzas y empezar a levantar la voz. Esto no lo podemos permitir”, sostuvo el directivo en el mensaje en su red social.