Salud

Contraloría señala falencias en Ebáis: Faltan citas, médicos y atención de males crónicos

Informe entrevistó a 1.069 médicos de 1.079 centros de salud y vio bajas en rendimiento a niveles incluso nulos entre 2019 y 2020

Falta de citas, problemas de acceso para conseguir consultas médicas, retroceso de atención de enfermedades crónicas y falta de recurso humano. Estas son las principales fallas que señala un informe de la Contraloría General de la República (CGR) sobre el desempeño, durante 2019 y 2020, de los Ebáis (Equipos Básicos de Atención Integral en Salud), que son los servicios de atención primaria de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

El informe encontró que se redujo la atención a la población a niveles bajos e incluso nulos, de acuerdo con los estándares institucionales. La atención a las enfermedades crónicas es una de las principales deficiencias, retroceso aún más marcado durante la pandemia.

Sin embargo, también destacan puntos positivos: por ejemplo, la atención de pacientes no urgentes y su abordaje permitieron bajar la cantidad de referencias a centros médicos de mayor complejidad y bajaron la tasa de hospitalizaciones evitables.

Para realizar este reporte, los funcionarios de la CGR entrevistaron a los 1.069 médicos de los 1.079 Ebáis del país y se enviaron consultas por escrito a diferentes departamentos de la CCSS. Asimismo, se entrevistó a usuarios del sistema de salud.

También se revisaron los documentos de citas, medicamentos recetados y despachados, referencias a mayores niveles de atención (clínicas de mayor complejidad y hospitales), visitas domiciliarias y tamizaje neonatal. Además, se analizó el ausentismo a las diferentes consultas.

Se evaluaron tres factores: eficacia, eficiencia y calidad. La eficacia se refiere al nivel con el que se alcanzan los resultados propuestos, la eficiencia a los recursos disponibles para alcanzar esos resultados y la calidad, si el paciente recibe mejoras en su salud y bienestar con menores efectos.

Este informe es particularmente importante, pues los Ebáis constituyen los centros de salud donde se ofrecen la mayoría de los servicios a los asegurados. En el período estudiado brindaron el 75,7% de las consultas. La CCSS destinó a su funcionamiento ¢491.794,6 millones durante el 2020.

Luis Carlos Vega, director del Programa de Fortalecimiento de la Prestación de Servicios de Salud de la Caja, manifestó que el estudio de la CGR “complace” a la entidad al reconocer que el camino correcto para fortalecer el sistema de salud es la atención primaria.

“Es relevante indicar que esto coincide con el diagnóstico que ha hecho la institución. La Caja viene trabajando desde hace meses en detectar oportunidades de mejora para fortalecer los Ebáis y áreas de salud”, expresó.

Fallas y aciertos en consulta externa

Los problemas comienzan desde las citas básicas de consulta externa. Allí hay deficiencias relacionadas con las citas y la asignación de estas. El 73% de los médicos dijo que hay dificultades relacionadas con el acceso a las consultas, el 71,6% añadió que la cantidad de citas es insuficiente. Además, el 28,9% apuntó a dificultades relacionadas con la distancia, el 12,6% señaló problemas de acceso a medicamentos.

También hay falencias reportadas por los usuarios: “el 67,3% de las personas entrevistadas señalaron haber incurrido en gastos adicionales para acceder a servicios privados de atención médica. Asimismo, el 65,3% de los encuestados mencionaron haber incurrido en gastos adicionales para la compra de medicamentos que no se brindaban en el Ebáis, clínica u hospital”, afirma el documento.

La baja de los estándares institucionales en la atención se ven en todas las edades. El grupo de niños muestra la baja más fuerte, pues pasó de 14,4% Ebáis que alcanzaban los estándares en 2019 al 1,2% en 2020. En los adolescentes la situación también fue preocupante, en 2019 solo el 4,2% de los centros de salud tenía el nivel trazado por la institución, en 2020 ninguno lo logró.

En el grupo de edad de 20 a 64 de un año a otro se pasó del 10,3% al 5,9% y en los adultos mayores de 5,9% a 0,4%. Estos niveles preocupan a la CGR.

El único grupo de edad que aumentó fueron los menores de 1 año, al pasar del 91,5% al 94,4%.

También hay buenas noticias, por ejemplo, la tasa de hospitalizaciones evitables y la tasa de atenciones no urgentes han disminuido. Esto podría incidir en menos presiones en los niveles superiores. La tasa de internamientos evitables bajó de 7,5 a 3,6 por cada mil habitantes en el período estudiado.

“La disminución en las hospitalizaciones evitables está asociada a la reducción de los internamientos producto de enfermedades de vías aéreas inferiores, asma e infección de oídos, nariz y garganta, cuya sintomatología a su vez está relacionada con el virus que produce la covid-19, y pudo haber reemplazado estas patologías”, cita el reporte.

Sin embargo, añade: “si bien los resultados son positivos, ello puede implicar una presión en las agendas disponibles en los Ebáis, ante el temor de la población de asistir a los centros hospitalarios”.

En este sentido, también se indica que el ausentismo creció de 3,6% a 3,9%, lo que también puede explicarse por el temor de las personas de contagiarse de covid-19 si van a una cita médica.

El porcentaje de aprovechamiento de horas pasó de 94,7% a 90,3%. Sin embargo, en la región Brunca rondó el 80%. A nivel país, las zonas que bajaron del 90% pasó del 15,1% al 35%.

Enfermedades crónicas

Los principales problemas se vieron en quienes tienen diabetes e hipertensión, las enfermedades crónicas más comunes en el país.

En cuanto a la diabetes, durante 2020, el 98% de los Ebáis no cumplieron la meta de tener al 52% de los pacientes con “óptimos niveles de azúcar en sangre”. En 2019 fue del 83%. También se vieron números al alza en los centros de salud que no lograron mantener bajo control el colesterol y la presión arterial en los diabéticos.

En el caso de la hipertensión, el parámetro es que al menos el 64% de los pacientes tengan su enfermedad bajo control. Los Ebáis que no lo lograron pasaron de 37,1% a 96,2% en cuestión de un año.

“La administración no dispone de un plan de contingencia, en el contexto de atención de la pandemia, para mejorar y alcanzar los controles óptimos sobre los enfermos crónicos no transmisibles”, asegura la CGR.

Recurso humano

Las limitaciones en recurso humano son parte de los mayores obstáculos, según la CGR. Por ejemplo, señaló que 719 Ebáis (dos de cada tres) no tienen profesionales en promoción de la salud, 533 (la mitad) no cuentan con nutricionista, 371 (uno de cada tres) carecen de psicólogo y 279 (uno de cada cuatro) no tienen laboratorio clínico.

El personal básico de todo ebáis es de cinco personas: un médico, un asistente técnico de atención primaria (ATAP), un auxiliar de enfermería y un encargado de registros de salud (redes). Los demás son personal de apoyo.

También es notable la escasez del equipo que estos trabajadores necesitan para realizar sus labores.

Dentro de las disposiciones, el órgano contralor pide a la CCSS dar “el grado mínimo de homogeneidad en la oferta de las áreas de salud que asegure razonablemente la disponibilidad de un equipo de apoyo elemental, los insumos y el equipamiento básico de la operación en Ebáis de manera estándar y las fuentes de financiamiento”.

Frente a estas conclusiones, Luis Carlos Vega aclaró que los Ebáis solo están conformados por cnco funcionarios: el médico general, un auxiliar de Enfermería, un técnico de atención primaria, personal de redes y un técnico de Farmacia. Solo algunos de mayor complejidad tienen un farmacéutico.

Según el funcionario, otro personal de apoyo que sí pertenece al primer nivel no está integrado a los Ebáis sino a las áreas de salud, como es el caso de nutricionistas, psicológos y promotores de la salud.

Nota del editor: nota actualizada a las 6:48 p. m. con declaraciones del funcionario de la CCSS.

Irene Rodríguez

Irene Rodríguez

Periodista en la sección El País. Máster en Salud Pública con Énfasis en Gerencia de la Salud en la Universidad de Costa Rica. Ganó el Premio Nacional de Periodismo Científico del Conicit 2013-2014, el premio Health Systems Global 2018 y la mención honorífica al Premio Nacional de Periodismo de Ciencia, Tecnología e Innovación 2017-2018.