Salud

DHL se expone a suspensión y multas por presuntas irregularidades en vuelos para traer donaciones desde China

En vuelo pagado por institución para el transporte exclusivo de donaciones, fueron incluidos artículos de empresa privada y del Ministerio de Agricultura y Ganadería

La empresa DHL, líder mundial en la industria logística, enfrenta una investigación administrativa en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) por presuntas irregularidades en la contratación de tres vuelos privados por $1,2 millones (¢1.858 miillones) para trasladar, desde China, en abril del 2020, donaciones como mascarillas, batas y guantes para el personal sanitario. El asunto podría terminar en la suspensión de la compañía para venderle servicios a la institución o el pago de multas millonarias.

La información fue confirmada, el pasado 9 de marzo, por Esteban Vega de la O, gerente de Logística de la CCSS, por medio de un correo electrónico. La pesquisa, según dijo, se abrió luego de conocer una relación de hechos elaborada por la Auditoría Interna, la cual detalló supuestas violaciones a procedimientos por parte de los funcionarios encargados de contratar los trasladados aéreos y el contratista.

Por ejemplo, según el oficio DGA-DGT-032-2021, firmado por Gerardo Bolaños Alvarado, director general de Aduanas del Ministerio de Hacienda, se determinó que DHL incluyó, en uno de los vuelos contratados por la CCSS para el traslado de donaciones, 300.000 mascarillas KN-95 de la empresa Bioplus Care y 40.000 mascarillas quirúrgicas que una compañía asiática le envió al Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).

La inclusión de esos materiales, según los análisis elaborados por la Caja, se hizo a espaldas de la Contraloría General de la República, que aprobó la contratación de emergencia para el movimiento exclusivo de donaciones y sin una autorización formal de la Seguridad Social.

El agravante en el caso de Bioplus Care es que las 300.000 mascarillas KN-95 fueron encargadas por la CCSS por medio de la contratación 2020CD-000047-5101 por un total de $1,1 millones; ese monto incluía el transporte aéreo desde China y la entrega en los almacenes institucionales.

Sin embargo, los documentos de la Dirección General de Aduanas demuestran que los insumos terminaron viajando en el transporte pagado por la CCSS. Además, un comunicado de prensa de la Caja, divulgado en setiembre de 2020, señaló que los tapabocas no cumplían con la calidad necesaria para ser utilizados en los centros médicos.

La institución, además de reclamar a la empresa DHL, señala como presuntos responsables a tres funcionarios de la CCSS. Se trata de Luis Fernando Porras Meléndez, quien fungía como gerente de Logística en ese época; a Miguel Salas Araya, director de Aprovisionamiento de Bienes y Servicios; y a Hans Vindas Céspedes, asesor de la Gerencia de Logística.

Porras renunció a su cargo en octubre de 2021 debido a múltiples cuestionamientos. Por su parte, Salas está separado de su puesto como una medida cautelar y Vindas cumplirá, en agosto de 2022, dos años suspendido con goce de salario.

Al mismo tiempo que la CCSS realiza una investigación administrativa, el Ministerio Público confirmó que ejecuta, desde enero de 2021, una pesquisa judicial por el presunto delito de tráfico de influencias. El asunto se tramita en la Fiscalía Adjunta de Probidad, Transparencia y Anticorrupción bajo el expediente 21-000010-1218-PE y se encuentra en la fase de recolección y análisis de prueba.

“Por política específica de esta Fiscalía, no es posible indicar a quién se investiga en la causa. Esa información sería confirmada hasta que, eventualmente, se realice alguna diligencia para la toma de declaración indagatoria”, dijo el Ministerio Público por medio de su oficina de prensa, el pasado 11 de marzo.

La Nación planteó varias consultas a DHL sobre este tema, pero al cierre de esta información no había enviado una respuesta.

Una cadena de correos electrónicos, presente en el expediente de contratación de los vuelos, muestra que Hans Vindas Céspedes fue quien ofreció a Bioplus Care el espacio en los vuelos encargados a DHL, tal como reveló este diario el 16 de diciembre del 2020. Vindas también está involucrado en el escándalo por la compra de mascarillas descartables por $4 millones a una periodista española y un contador público sin experiencia en el suministro de equipo médico y en el pago por adelantado de $1,3 millones por cubrebocas defectuosos a un proveedor.

Esos últimos dos casos también están en manos del Ministerio Público por los presuntos delitos de influencia contra la Hacienda Pública y tráfico de influencias.

El funcionario trabaja en la Caja desde el 7 de octubre del 2004. Ingresó al Área de Recursos Materiales y en agosto del 2009 fue nombrado en el Área de Gestión de Medicamentos, en la Gerencia de Logística. En setiembre del 2011, cuando fue suspendido por primera vez, fungía como gestor de medicamentos y era uno de los encargados de realizar las compras urgentes.

Aquel año fue separado de su cargo por cuatro meses, también con goce de la salario, por aparentes irregularidades en la compra de fármacos a un proveedor indio que, mediante una firma subsidiaria, estaba vinculado con su madre, Sandra Céspedes Porras. El caso fue desestimado por el Ministerio Público en 2013.

Se intentó conocer la posición de Vindas, pero no contestó los mensajes enviados a su teléfono celular, ni las llamadas telefónicas.

De acuerdo con el análisis elaborado por la CCSS, Vindas se aprovechó de su puesto para negociar, vía correo electrónico, con Loriana Arrieta, gerente de Desarrollo de Negocios de Bioplus Care, para mover las 300.000 mascarillas KN-95 en un vuelo pagado con fondos públicos. Esa conducta, según oficios institucionales, habría provocado un daño patrimonial, debilitado el sistema de control interno y una presunta violación a la Ley Contra la Corrupción y el Enriquecimiento Ilícito en la Función Pública.

La documentación revisada señala que el intercambio de mensajes entre Vindas y Arrieta comenzó el 8 de abril, un día antes de que la Contraloría avalara la contratación de los vuelos y concluyó seis días después, el 14 de abril, un día antes de que se le adjudicaran los chárter a DHL.

En la cadena de correos se puede leer que Vindas le confirmó a Arrieta, ese miércoles 8 de abril, a las 2:43 p. m., que tenían asegurado un espacio en uno de esos vuelos.

“Buenas tardes, les informo que pueden contar con el espacio, solo aclaramos que los costos proporcionales por el espacio utilizado deberán ser costeados por su representada”, dice textualmente el correo enviado por Vindas, quien además fue el encargado de elaborar los requisitos para la contratación del servicio aéreo y de realizar la posterior evaluación de las ofertas recibidas.

Posteriormente, Arrieta respondió a las 2:33 p. m. agradeciendo la ayuda y pidiendo detalles sobre los costos de ese espacio en el avión, ante lo cual Vindas contestó 11 minutos después: “Señoritas, ¿cómo están? ¿Me podrían dar el contacto en China para poder hacer la coordinación del chárter?”.

De seguido, Arrieta le informó, a las 3:55 p. m., que en la noche le dará la información solicitada y a las 4:18 p. m. Vindas le respondió: “Gracias, quedamos a la espera” y copió a su superior Luis Fernando Porras, el gerente de Logística. Porras aparece copiado en otros nueve correos donde se dan detalles.

En los correos también fue copiado Miguel Salas, director de Aprovisionamiento de Bienes y Servicios. Es Salas quien justamente le informa Arrieta que ese vuelo no se puede utilizar para traer las 300.000 mascarillas KN-95 y, más bien, le pide que detalle cuándo ese insumo médico estará siendo entregado. A pesar de las advertencias, el ofrecimiento de Vindas y el traslado se concretaron.

Biosplus Care dijo, a través de su agencia de comunicación, que ellos contrataron a DHL para el movimiento de la carga, pero no aportó ningún documento que demuestre lo dicho.

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